Autoridades municipales, estatales y federales, aplicaron este fin de semana las primeras de siete mil dosis destinadas a Tuxtla Gutiérrez, para prevenir la rabia en perros y gatos, como parte de la jornada que se realiza a nivel nacional del 21 al 27 de septiembre, a fin de garantizar la ausencia de este padecimiento en los humanos.
El Secretario de Salud Municipal, José Alfredo Estrada Suárez, acompañado del Jefe de la Jurisdicción Sanitaria I, René Morales Pola, explicó que la vacuna puede aplicarse a partir del primer mes de edad, sin importar que los canes o felinos se encuentren en periodo de gestación, dado que los componentes de la vacuna no les afecta.El funcionario indicó que el Presidente Jaime Valls Esponda es incisivo en promover una cultura preventiva en materia de salud, por lo que las autoridades hacen su parte al realizar campañas sin costo para los tuxtlecos, sin embargo, indicó que es de suma importancia la participación de los ciudadanos, ya que no sólo se reflejará en la salud de sus animales, sino también en la de sus familias, al evitar el contagio por mordedura.
Recordó que la primera campaña antirrábica de este año se llevó a cabo en marzo, por lo que invitó a quienes entonces no llevaron a sus mascotas, a acercarse a los parques cercanos a los Cedecos ubicados en diferentes colonias de Tuxtla Gutiérrez.
“La acción coordinada de los tres órdenes de gobierno, ha permitido erradicar la rabia en las personas desde hace 10 años, incluso actualmente no se registra un sólo caso de rabia en perros y gatos en lo que va del año”, remarcó.
Por su parte, el Coordinador Estatal de Zoonosis, Raúl Betanzos López, detalló que la vacuna adquirida a un laboratorio francés, que están aplicando a canes y felinos en esta segunda fase, es de alta calidad, ya que causa inmunidad a la rabia hasta por tres años, sin provocar dolor ni efectos secundarios.
Finalmente, la señora Concepción Hernández Jiménez, agradeció a las autoridades que realizan este tipo de campañas gratuitas para los tuxtlecos, ya que se benefician las personas que menos tienen al ahorrarse el costo de la vacuna que previene la enfermedad en las mascotas y el consecuente contagio a los humanos. ASICh
