La rabia es una enfermedad mortal que afecta a los animales y al hombre, es causada por un virus (rhabodovirus) que ataca al sistema nervioso central de los animales; se transmite a través de la mordedura o por el contacto con la saliva de un animal rabioso a uno sano.
En el campo la rabia se contagia generalmente por la mordedura de un murciélago hematófago (Desmodus Rotundus), pero el ser humano se puede infectar con el contacto de animales silvestres como los mapaches, zorrillos, coyotes entre otros que tengan este padecimiento.
En el caso de la rabia en el ganado bovino, los signos clínicos que se presentan son: pelo erizado, salivación excesiva, temblores musculares, inquietud, dificultad para tragar, falta de rumia, parálisis, postración y muerte; cabe destacar que a simple vista es difícil detectar si un animal tiene rabia, en muchas ocasiones se puede comportar de manera extraña, ya que pueden parecer sanos y mansos, por lo que se recomienda no tocar al animal enfermo y solicitar la atención de un médico veterinario o técnico de campaña para que envíe la cabeza del ganado o el cerebro al laboratorio para su diagnostico.
La prevención de la rabia se realiza mediante la vacunación de los animales, que consiste en aplicar la primera vacuna a los tres meses de edad, con una revacunación a los 15 días posteriores, para después continuar con la vacunación anualmente.
Las acciones que los productores deben realizarse en caso de presentarse esta enfermedad son: la notificación a las autoridades pertinentes del gobierno estatal y a la SAGARPA, la vacunación contra la rabia a todos los animales, capacitación en técnicas de control de murciélago hematófago, realizar este control y sobre todo promover estas actividades en su región. ASICh
