Víctor Ortiz del Carpio, diputado priísta resaltó en tribuna del Congreso del Estado las medidas inteligentes y con justicia social, emprendidas por el gobernador Juan Sabines Guerrero para hacer frente al problema agropecuario.
En el marco de la celebración del aniversario de la promulgación de la ley agraria, durante la sesión ordinaria de este jueves dijo que a 96 años de ese trascendental acto, en su calidad de Presidente de la Comisión de Desarrollo Rural es momento para renovar nuestras convicciones revolucionarias y para reflexionar brevemente sobre la situación actual que guarda el campo mexicano.
A casi un siglo de la promulgación de la ley agraria, el sector agropecuario no ha salido de su estancamiento, generándose dos frentes de resistencia: por un lado la insurgencia de etnias que plantean viejos problemas de marginalidad y segregación; por otro, el de los productores mestizos y privados, pequeños y medianos, que intentan relanzar un proyecto alternativo en contra-posición de las tendencias neo modernizadoras, impuestas por el modelo económico actual.
Externó que a pesar de que el ejido sigue siendo la célula básica del campo mexicano, es innegable que registra un importante abandono por parte de la reforma agraria, pues no se ha consolidado como la institución alternativa de desarrollo agropecuario sustentable.
Ahora bien, en lo que atañe a nuestra entidad es necesario resaltar las medidas imaginativas y con justicia social, emprendidas por nuestro gobernador Juan Sabines Guerrero, para hacer frente al problema agropecuario. Me limito a enunciar los aspectos más relevantes, como son: La creación de ciudades rurales sustentables, con la finalidad de evitar la disgregación y dotar a los ciudadanos de los servicios básicos indispensables para una vida digna y con calidad. +
La reconversión productiva, con la finalidad de diversificar la producción agrícola y aprovechar con mayor eficiencia los ciclos productivos, y apoyo al campo, dotando a los productores de créditos refaccionarios y de avío, así como de la infraestructura necesaria para la productividad y competencia.
De igual manera se ha hecho inversión en los pueblos mayormente indígenas, con el objeto de combatir la marginalidad y rezago en el que se encuentran, dotándolos así de las herramientas necesarias para su integración al ritmo que marca el plan de desarrollo Chiapas Solidario.
Por último, consideró que es el momento de iniciar una amplia reflexión y debatir con firmeza y responsabilidad sobre estos temas tan relevantes, buscando las medidas para dinamizar al campo chiapaneco, Potencializando su modernización ya que el liderazgo y desarrollo de Chiapas, bien lo vale. ASICh
