¡A cambiar pañales una vez por semana!

Demetrio Sodi de la Tijera

No cabe duda que los capitalinos tenemos un aguante sin límites.
Aguantamos diariamente marchas y plantones que paralizan la ciudad.

Aguantamos el peor transporte público del país y un tráfico que nos hace perder más de tres horas todos los días para trasladarnos de nuestra casa a la oficina y de regreso.

Aguantamos vivir en una de las ciudades más descuidadas y sucias del país, que huele a caño, y la basura se acumula por todos lados.

Aguantamos la falta de agua y el riesgo de inundaciones, uno de los aires más contaminados del mundo y el índice más alto de enfermedades de las vías respiratorias en el país.

Aguantamos ser campeones nacionales en ambulantaje, piratería, prostitución y narcomenudeo, giros que han crecido en forma alarmante en los últimos años amparados en la protección de legisladores y dirigentes del PRD.

Aguantamos estar entre las tres ciudades más violentas e inseguras del país y vivir permanentemente con miedo de salir a la calle por temor a ser asaltados.

Aguantamos que en los últimos años al gobierno no le haya importado invertir en transporte público, tratamiento de agua, limpieza del drenaje profundo, construcción de un nuevo relleno sanitario, concluir el Periférico y el Anillo Interior, pavimentar colonias y vías rápidas y limpiar y sanear los bosques y áreas verdes.

Aguantamos que la falta de coordinación del Gobierno del DF con el gobierno federal, con el estado de México y con las delegaciones y municipios, provoque un caos que está afectando la calidad de vida de todos los habitantes de la gran metrópoli.

Aguantamos que nuestros gobernantes en los últimos 20 años hayan ignorado los problemas que enfrenta la ciudad y hayan usado su puesto para buscar la candidatura presidencial.

Aguantamos que la ambición sin límites por buscar la Presidencia, haya sido la responsable de la construcción de una de las obras más agresivas e inútiles como es el segundo piso del Periférico.

Aguantamos que la democratización de la vida política del DF, en lugar de apoyar la gobernabilidad y eficacia del gobierno, haya servido sólo para crear candidatos presidenciales.

Aguantamos que a seis meses de iniciado el nuevo gobierno de la ciudad, no haya programas de fondo para reducir la delincuencia e inseguridad, combatir el narcomenudeo, abastecer de agua a Iztapalapa, poner orden en el transporte público o blindar a la ciudad de una inundación.

Aguantamos que Marcelo Ebrard use nuevamente el puesto de jefe de Gobierno para disputarle, con nulas posibilidades, la candidatura presidencial del PRD a López Obrador en 2012.

Aguantamos, sin criticar las ideas de las playas, los paseos en bicicletas con guaruras, las fiestas de 15 años, el cambio de uniformes a los policías y hasta los programas de radio de Mariagna Prats.

Aguantamos todo, de verdad, los capitalinos somos capaces de aguantar todo, porque adoramos vivir en nuestra ciudad, pero lo que no vamos a aguantar es que Marcelo Ebrard pretenda meterse en la vida de las familias y obligar a que “el viernes en lugar de irse de pachanga sean los hombres los que cambien los pañales” como amenazó en una reunión con 300 mujeres el pasado jueves 31.

Los capitalinos aguantamos todo pero no aguantamos que se metan en nuestra vida familiar.

demetriosodi@hotmail.com

Analista político

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