*Historia de sobreviviente
ASICH
A 26 años de la captura y asesinatos de 11 zapatistas en Oxchuc, más el secuestro de mi padre junto a un catequista llamado Don Manuel Aquino de la Iglesia Católica de Oxchuc.
26 años después me trae en la memoria de esos hechos que dieron un inicio una lucha armada de los zapatistas para visibilizar los pueblos indígenas en México y a novel internacional.
Han pasado 26 años de una lucha colectiva de los EZ, pero 26 años volví a revivir mis recuerdos cuando vi a mi padre amarrado, golpeado por aquellas personas apartidistas del PRIISMO, sé quiénes son, hoy son más grandes que yo, recuerdo las armas largas que tenían aquellas personas amenazando a los zapatistas con matarlos primero si entraban a rescatarlos, pero cómo se podrían defenderse si estaban ya moribundos casi muertos por los golpes que les dieron.
Anoche platicando con mi padre recordé aquel 3 de enero cuando fue capturado por simpatizantes del presidente Emilio afines al PRI.
En lo social en el año de 1994 iniciaba una era para los pueblos indígenas, pero en lo personal era algo que yo no asimilaba lo que estaba pasando.
A mis escasos 12 años de edad, mi padre fue retenido por los grupos priistas acusándolo de haber participado con los Zapatistas, sin embargo con mi padre habíamos pasado el primero de enero en una iglesia cristiana donde cada fin de año hacen una celebración para recibir el Año Nuevo; mi padre fue retenido por tres días, golpeado y amarrado en los barandales del ahora inexistente quiosco del parque frente al palacio municipal de Oxchuc, viví en carné propio, por que acudí a ver a mi padre a dejarle una chamarra para el frío sin temer la multitud que lo rodeaba mi padre.
Mientras mis tres hermanos y mi madre se escondían en un lugar de la cabecera municipal porque amenazaban con ir a quemar la casa de mi padre, ahí me percaté de cómo tenían golpeando a los once zapatistas que los habían capturado, la multitud decían ante la prensa que los zapatistas se golpearon ellos solos, lo que fue totalmente falso.
Ahora me pregunto dónde fueron asesinados esos zapatistas.
Recordando con mi padre, los 11 milicianos que habían sido detenidos, los golpearon, los amarraron, los periodistas les preguntaban qué las habían pasado y los responsables respondían que se golpearon solos. Pero, cómo se van a golpear solos.
Recuerdo que un miércoles ya seis de enero liberaron a mi padre mientras los once milicianos por órdenes del presidente municipal en aquel entonces y el síndico municipal ordenaron que los retiraran del lugar, subiéndolos a una camioneta roja, tipo Nissan (estaca) subiéndolos como si fueran puercos amarrados los avanzaban arriba con rumbo a Cancuc.
¿Dónde los tiraron los cuerpos?
Estoy seguro que a 26 años después los que asesinaron y desaparecieron el cuerpo de los zapatistas algunos siguen vivos y están aquí en Oxchuc,
Varios de ellos los conozco.
La deuda de Oxchuc por la muerte de los zapatistas.
¿Cómo se libera mi padre?
¿Quiénes son los verdaderos responsables?
¿Cómo fueron capturados?
¿Quiénes los capturaron?
Las armas largas, como Cuernos de chivo otros tipos de fusiles que traían los apatistas ¿quienes los tienen? y ¿están aquí en Oxchuc?
¿La captura de los zapatistas en Oxchuc habría sido una traición de un comandante zapatista en Oxchuc?
Hay muchas incógnitas que más adelante despejaremos.
Muchos años después conocí a grandes actores que estuvieron en los acuerdos
de san Andrés como Jaime Cleofas Martínez Veloz, José Narró, Juan Carlos Aranda, entre otros personajes.
Esta historia continuará…..
Gabriel Méndez
