En solicitud pública ciudadana, en voz de Camelia Luque, se pide a las autoridades competentes como la SEMARNAT, la CONANP y al gobernador del estado de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, la cancelación del proyecto de Planta de Amoníaco y quitarle la concesión a la empresa Gas y Petroquímica de Occidente
En la argumentación, se expone que desde el 2014 la SEMARNAT aceptó la construcción de una planta de amoniaco, con capacidad de 2200 toneladas, en territorio que está considerado como sitio RAMSAR, es decir, que está protegido por diversos organismos internacionales por la importancia ambiental que representa.
Desde el 2014, los pueblos originarios que se encuentran habitando el territorio donde quiere realizarse este megaproyecto han resistido y se oponen a su construcción rotundamente. A los habitantes del lugar no se les consultó en ningún momento sobre esta planta y no se ha respetado su derecho a la información y libre consulta ¡sólo empezaron a construir y destruir el hábitat!
Este proyecto de planta de amoniaco no sólo representa una violación a los derechos de los indígenas, también, una violación al medio ambiente; ya que especialistas informan que este sitio RAMSAR alberga el 84% de las aves marinas migratorias en nuestro país, además de 13 especies amenazadas, 14 en protección especial y 5 en extinción; además, es una zona de crianza de delfines y tortugas ¡NO podemos dejar que destruyan nuestra flora y fauna!
Además, la planta representa un peligro para la salud de todas y todos. En la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) se declaró que la planta tiene alta probabilidad de tener fugas y ser mortal para la vida silvestre, el agua, y la vida de mujeres, hombres y niños.
