Raúl Eduardo Bonifaz*
Sonorense, hombre excepcional, malogrado político, ejecutado hace 14 años en plena campaña presidencial. Luis Donaldo Colosio Murrieta mexicano idealista, hombre de principios, buen hijo, buen padre, buen esposo, es recordado con irreparable tristeza.
¿Qué podamos tomar como ejemplo?, es mucho lo que podemos preservar, la fuerza de su legado está presente. Colosio, invitaba a mirar hacia el México de los jóvenes para dar las oportunidades de contribuir con su energía al progreso del país. En 1991 en una platica relacionada con el papel de los jóvenes en la democracia, señalaba que a su juicio, la democracia es el reconocimiento de que sólo nos podemos gobernar respetando las diferencias de cada individuo. Dijo: “definitivamente sólo nos podemos gobernar buscando incorporar a todos en el concierto plural de nuestras voces”.
Colosio, fue un hombre que creyó en la política como ejercicio responsable para sumar voluntades en torno a un propósito. Convocó en cada uno de nosotros el afán por un ejercicio limpio de la política con apego siempre al derecho, el afán por perseverar el diálogo, la civilidad el consenso y la solución pacífica de agravios siempre con las reglas de la democracia.
Otro de los ejemplos de Luis Donaldo Colosio, es el compromiso de reformar el poder para una democratización integral que haga de la diversidad, unión y de la pluralidad fuerza.
Estaba a favor de la política, decía: “la política sólo la podemos pensar en la pluralidad de las interpretaciones”.
Sus ideales son incuestionables y quedan resumidos en sus principios que dio a conocer en su corta campaña como candidato a la presidencia, resume beneficios en la sociedad, en la economía, en la educación a favor de los jóvenes, de los niños y de las mujeres. Particulariza también beneficios a favor de las clases sociales que históricamente se encuentran desprotegidos, como son los obreros, los campesinos y los indígenas.
Pensar en el desarrollo social de las comunidades en México, es necesariamente pensar en elevar el bienestar de los mexicanos con pleno respeto a nuestros recursos naturales. En materia de política social, Luis Donaldo Colosio integró desarrollo social y ecología en una misma dependencia (SEDESOL), tuvo la virtud de adelantarse a lo que en el mundo se conoce como desarrollo sustentable. Inició además, una nueva etapa entre el gobierno y las organizaciones ciudadanas, fincada en los principios de corresponsabilidad y participación.
Reformar el poder significa llevar el Gobierno a las comunidades a través de un nuevo federalismo. Significa también nuevos métodos de administración para que cada ciudadano obtenga respuestas eficientes y oportunas cuando requiere servicios, cuando plantea problemas, o cuando sueña con horizontes más cercanos a las manos de sus hijos.
Como integrante de la generación del cambio, Colosio creía en una profunda y amplia reforma social que finque la nueva esperanza de los mexicanos; que dé certidumbre a nuestro futuro. No proponía ni una reforma burocrática ni una reforma centralizada. Proponía una auténtica reforma que nazca desde las regiones, desde el sentimiento de cada comunidad y que tenga como centro de todos nuestros afanes el bienestar y la dignidad del hombre.
Constituyó su familia con Diana Laura Riojas; contando siempre con el apoyo invaluable de su esposa, supo mantener la unidad y la armonía familiar, de ahí que sostuviera: “en el hogar evitamos en la medida de lo posible reproducir los problemas del trabajo. Me gusta pasar el fin de semana con mi familia, salir con mi esposa a ver una obra de teatro o un musical y trato de adaptarme al entorno en el que se mueven mis hijos Luis Donaldo y Mariana”. Como jefe de familia, trató de aprovechar al máximo su tiempo libre para dedicárselo a sus seres queridos.
Está intacta la admiración por Luis Donaldo Colosio Murrieta, persona cálida y amistosa que dejó de existir hace 14 años y queda para la historia de este país y de Chiapas, el final de su discurso del 6 de marzo de 1994 : “Reitero que provengo de una cultura del esfuerzo, y no del privilegio. Como mis padres, como mis abuelos, soy un hombre de trabajo, que confía más en los hechos que en las palabras. Pero, por eso mismo, soy un hombre de palabra, y la empeña ahora mismo para comprometerme al cambio que he propuesto: un cambio con rumbo y responsabilidad”.
* Presidente del ICADEP, A.C. Chiapas
bonifaz49@hotmail.com
