Cosme Vázquez /ASICh
Delegado en Chiapas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Aurelio Cruz Ovando aseguró que en algunos de los más de 300 cruces fronterizos que se tienen en el estado están pasando baterías usadas de vehículos, para su acopio en Chiapas, provenientes de Asia, Honduras, Nicaragua y Guatemala
El tráfico se ha podido detectar en el operativo permanente que realizan en la entidad y que ha permitido el decomisado en las últimas tres semanas de más de 104 mil baterías usadas de vehículos.
A bordo de dos unidades eran transportadas más de cuatro mil 48 baterías en la zona Fronteriza, y cerca de 100 mil más en Tapachula que eran transportadas por tres tráileres, por lo cual se procedió a su detención.
El funcionario federal destacó que esto en protección a la salud resulta de gran importancia, porque se evita que plomo y ácido sulfúrico entren en contacto con las personas, porque resulta ser dañino.
Las personas que conducían las unidades cargadas de baterías han sido puestas a disposición del Ministerio Público de la Federación, a efecto que se proceda por la vía penal, en tanto la Profepa realiza el respectivo procedimiento administrativo en contra de las empresas involucradas.
Cruz Ovando anotó que el ciudadano cuando compra una batería nueva para su automóvil, por desconocimiento que se trata de un residuo peligroso lo deja a veces hasta en el patio de su casa o en la esquina.
Recomendó que ni la vendan al que la pasa comprando en la calle, sino que busquen un centro autorizado para que puedan darle un manejo adecuado, sobre todo que contiene dos elementos químicos, el plomo y ácido sulfúrico, que son completamente dañinos para la salud.
Al menos en Tuxtla Gutiérrez hay tres centros autorizados por Semarnat, en tanto el gobierno lo que hace es regular para quien quiera hacer un negocio de esto. ASICh
