Varios templos y casas parroquiales católicas resultaron dañados por el sismo del 7 de septiembre

Jesús Gómez/ASICh

Fabio Martínez Castilla, arzobispa de Tuxtla Gutiérrez, llamó a las autoridasdes, ciudadanos, instituciones educativas, religiosas y de salud, asociaciones civiles, fundaciones y organismos no gubernamentales a unir esfuerzos para contribuir a la reconstrucción de los daños del sismo del 7 de septiembre.
En tanto, expresó que este suceso que nos ha mostrado la enorme fuerza de la naturaleza nos haga más cercano y solidarios los unos con los otros. De este modo podemos convertirnos en signos de esperanza para nuestras comunidades que experimentan el miedo, la tristeza, el dolor y la incertidumbre.
Asimismo, informó que muchas de las parroquias y templos de la iglesia católica resultaron con afectaciones, que van de leves a muy severas, entre ellas las que más sobresalen por la magnitud del daño en sus estructuras son el templo parroquial de Santo Domingo en Chiapa de Corzo, el templo parroquial antiguo de Acala, las torres de las dos capillas más antiguas de Jaltenango, la mayor parte del templo y casa parroquial de Jiquipilas, el templo parroquial de San José Terán, la parrquia de Guadalupe y la Catedral de San Marcos en Tuxtla, la casa del apostolado San Marcos y la casa pastoral de San Roque.
El seminario Diocesano también sufrió algunos daños y la casa central del convento de Jesús el Buen Pastor son las construcciones que han resultado fuertemente afectadas.
Además, en localidades foráneas de Coita y Villaflores sufrieron daños totales.
Lo mismo varias parroquias de la Diócesis de San Cristóbal salieron fuertemente afectadas, por lo que los sacerdotes parroquiales tienen la instrucción de acatarse a las observaciones de Protección Civil respecto a las condiciones de la infraestructura, salvaguardando siempre la integridad física de los fieles.
Reveló que como iglesia elaborarán un plan de asistencia a las familias afectadas, por lo que este lunes se reunirán para determinar ciertas estrategias y los procesos más convenientes, para poder ayudar a la sociedad.
En tanto, a los deudos de las 15 personas que fallecieron, el arzobispo expresó su cercanía, tristeza de dolor y un abrazo solidario de consolación, en tanto agradeció a las autoridades federales y estatales sus esfuerzos y la prontitud para atender las emergencias.
De igual manera, agradeció a todas las personas que sin pertenecer alguna organización han dado la mano de solidaridad, prestando ayuda, lo cual los hace más humanos y contribuyen a superar con mayor eficacia las consecuencias del fenómeno natural. ASICh

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