UNICEF e ICC lanzan llamado conjunto a la acción a los sectores público y privado para garantizar la recuperación económica

Las empresas de todos los tamaños están sufriendo los efectos de la pandemia de COVID-19 así como las medidas sin precedente para contenerla. A medida que los pedidos se cancelan y las barreras a la exportación y las restricciones cortan las cadenas de suministro, millones de empresas en todo el mundo, particularmente las pequeñas y medianas empresas (PYMES), están en riesgo.
A medida que estas empresas se ven afectadas, también padecen sus empleados. En las comunidades de todo el mundo, las PYMES generan el 80% del empleo global. Son un motor económico para las economías locales y nacionales por igual. Como consecuencia de la pandemia, este potente motor podría detenerse.
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), entre abril y junio de 2020 se perdieron aproximadamente 400 millones de empleos de tiempo completo. Estas pérdidas de empleos tienen un impacto directo no solo en las economías, sino también en los niños: en su salud, nutrición, bienestar y educación. Las consecuencias económicas podrían sumir a 86 millones de niños más a la pobreza en los hogares a finales de 2020. Dado que las personas más pobres y vulnerables son las que corren un mayor riesgo, las repercusiones de la pandemia pueden ser devastadoras y duraderas, tanto para los niños como para las sociedades, haciendo a los pobres aún más pobres, y empujando a millones más a una vida de privación duradera.
La International Chamber of Commerce (ICC), representante institucional de más de 45 millones de empresas, y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés), organismo de las Naciones Unidas responsable de proporcionar ayuda humanitaria y de desarrollo a los niños de todo el mundo, hacen un llamado a las empresas, los gobiernos y la sociedad civil para que se unan y tomen acción en torno a estas urgentes necesidades.
Debemos trabajar juntos para mantener a flote las economías, evitar daños permanentes a las operaciones comerciales y las fuentes de empleo, y apoyar a los niños, las familias y las comunidades durante esta emergencia mundial y más allá de ella.
Al mismo tiempo, esta es también una oportunidad para crear y reconstruir sistemas y economías que beneficien a todas las personas, incluidas las más pobres y vulnerables. Ahora, es el momento de “reconstruir mejor”, poniendo la prosperidad y las oportunidades para todos, en el corazón de nuestra respuesta.
Como representantes de los niños y las empresas, UNICEF e ICC están lanzando un llamado conjunto a la acción a los sectores público y privado para ayudar a garantizar que la recuperación beneficie por igual a las familias y las economías, y nos acerque al mejor mundo, más justo, más saludable y más próspero, que todos anhelamos. ASICH

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