Augusto Solórzano /ASICh
La Directora de Monitoreo Sísmico y Volcánico de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), Silvia Ramos Hernández, consideró que el movimiento telúrico de ayer es una lección que nos debe recordar que vivimos en una región de “alto potencial sísmico”.
Y sin más preámbulo propuso intensificar en Chiapas la educación en todos los ámbitos no solo en las escuelas, sino, entre las familias, grupos, zona indígena, centros laborales y lugares de alta concentración poblacional como plazas o cines.
Los sismos ocurridos en Japón, Chile o Haití, nos muestra las capacidades de prevención entre uno y otro país y esa preparación que en uno es más y otros es menos, en definitiva, “es una asignatura pendiente”.
La Dra. Silvia Ramos, explicó que derivado del evento de ayer que fue de 6.7 y a una profundidad de 93 en los límites Chiapas – Veracruz en Las Choapas no provocó mayores afectaciones comparativamente con el de 1995 que fue de menor magnitud; 6.5 grados Rigther.
Ambos fueron ondulatorios y finalmente trepidatorios. La diferencia está, detalló, en que entre más profundos sean no son tan agresivos y el del 95 su epicentro se localizó a menos de 25 kilómetros de profundidad.
Con aplomo señaló que lo que ha ocurrido recientemente en Japón, nos da una idea de la magnitud de los sismos. La destrucción física y humana fue enorme a pesar de que “ellos como sociedad están preparados siempre y aún así fueron rebasados”.
Y en seguida reflexionó, “como que, retomar esa lección es fundamental, porqué; porque somos una región de alto potencial de sismicidad”.
“Nos echemos en saco roto estas lecciones”, una sociedad educada, que sabe qué hacer en un evento de esta naturaleza, adoptará medidas correctas, tomará control de la situación y podrán salvarse muchas vidas más, que no estar educados”.
A pregunta expresa, Ramos Hernández previno que luego de un temblor fuerte los volcanes pueden sufrir alteraciones, por eso, añadió, “hemos redoblado la vigilancia en los edificios volcánicos del estado”.
Señaló que no se debe olvidar que los volcanes son dinámicos e incluso se puede agrietar sus cámaras magmáticas y como nosotros le dijimos “un temblor, puede despertar al niño”. Afortunadamente, añadió, “hasta ahora su comportamiento ha sido tranquilo”.
Por último evaluó para que tomemos conciencia, Chiapas ha tenidos eventos arriba de los 6.5 grados Rigther. En 1902 por ejemplo se produjo uno que afecto gravemente Venustiano Carranza, y los demás significativos han ocurrido en 1925, 1943, 1973 cuando los daños en la región centro (Chiapa de Corzo), 1980, 1995 y el de ayer. ASICh
