Augusto Solórzano López/ASICh
El crecimiento en Chiapas de las Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre, UMA’s, es incipiente con relación al número que se maneja en el norte del país y de la enorme biodiversidad que tiene esta entidad del Sureste de México.
Su contribución conservacionista es de alta importancia y sus actividades van desde la cinegética o cacería, mascotas, ornato, artesanales, colecta científica e insumos para la industria farmacéutica, alimentaria y del vestido, entre otras.
Las UMA’s se delimitan como; privada, ejidal, comunal, federal, etc.), donde se permite el aprovechamiento de ejemplares, productos y subproductos de los recursos de la vida silvestre y que requieren de un manejo para su operación.
Héctor de la O. Santana, vinculado a este proceso habla del impulso en fechas próximas en la zona cercana a Ocozocoautla como una nueva forma de ver la reproducción animal para equilibrar el deterioro ambiental; ejemplo La Sepultura.
En contraparte los luchadores sociales y manejadores de tres UMA’s; dos en Berriozábal y una en Salto de Agua, Juanita García Palomares y Manuel Anzaldo Meneses, señalan que Chiapas está muy rezagado en la materia.
“En el estado tenemos tan solo 180 a 200 UMA’s mientras que en Nuevo León por ejemplo, manejan no menos de 5 mil. Se necesita más apoyo porque sí, es redituable. Por ejemplo un venado llega a costar 10 mil pesos en tanto un becerro nos dan apenas 2 mil”.
En medio de estos criterios hay proyectos en marcha muy significativos como los de la Reserva La Sepultura, el Triunfo y otros en los que se combina la producción cafetalera, con el rescate de especies animales y se cultivan plantas medicinales.
Villaflores ya lo está haciendo con el venado rojo de nueva Zelanda, después de que hace 25 años se inició el proyecto justamente en la Plaza de los Monos del ZooMAT, dice de la O. Santana por medio de cercos bajos y poca electricidad.
Las UMA’s contribuyen en la alimentación y en la suma de ganancias de quienes se dedican a ello, además de cuidar el medio ambiente evitando el extensionismo de potreros y trabajar con las mismas dimensiones sin perjudicar la biodiversidad.
Por otra parte, la carne de venado por ejemplo es más sana que la del ganado vacuno y la producción de leche, dice, para eso están los establos o la leche de soya que satisface la demanda de proteínas.
La reconversión de los potreros a las UMA’s genera otras opciones de alimentación como las gallinas que en estos espacios son más sanas y en paralelo el impulso a las plantas medicinales y la reforestación.
En la zona de Arroyo Negro polígono V de la Reserva el Triunfo, se produce el mejor café del mundo, pero también se trabaja en el santuario de los Tapires, lo que permite rescatar especies y cuidar la Reserva.
El procedimiento está dejando atrás el potrero convencional y los está traduciendo en UMA’s que además permite el ejercicio de la caza deportiva. ASICh
