TUBO DE ENSAYO

*Viento de agua
René Delios
Ciertamente el asunto del agua en la capital del estado aun es un pendiente en muchas colonias de ésta.

Queda claro que años ha en la Unión no midieron el hecho cuando Manuel Velasco propuso lo que es hoy ciudad agua, “Juan Sabines Guerrero”, presunción hasta de la federación cuando, desde la presidencia ni se esforzaron para que los panistas grises apoyaran la moción del entonces diputado federal, Velasco Coeelo.Tenemos hoy, hasta dónde sabemos, legisladores federales que deben preponderar a Chiapas antes que la partidocracia que anega a las máximas tribunas de la Unión; son bastantes voces, dieciocho en total, que desde luego en el tema Chiapas no tienen que ser atónica y contrariamente deben ser unísono -para ejemplo de las demás representaciones estatales- para buscar mejorías para sus distritos, primo.

Era absurdo que una ciudad cercana a afluentes de agua, no pudiera traer de éstos el vital líquido por la enorme inversión que requería y que desde luego, que no tenía el ayuntamiento tuxtleco; la propuesta sabinista ciertamente esta cumplida, pero falta la red, que se va reventando poco a poco, por vieja.

Recuerdo que en ese entonces, cuando el chamaco verde propuso eso de los dineros para el agua tuxtleca, no hubo una buena defensa de parte de aquellos legisladores federales -casi todos priistas-, que según ellos nada tenía que ver con asuntos políticos en torno a la sucesión estatal de 2006, pues recordemos que el entonces alcalde, pretendía -y llegó- la gubernatura.

Obvio es que la necesidad motivó al alcalde a solicitar un permiso para préstamo, a Banobras, para atender la necesidad, que los especialistas aprobaron en el entendido de que en unos doce años iba a ser tremenda y sumamente costoso enfrentar.

Pero como estúpidamente hoy todo lo politizan en las cámaras, no solo de la Unión, sino también de la aldea, los llamados no se hicieron esperar y, acusaron la vaina del agua como un asunto electorero.

Lo hicieron en la elección misma, desde luego, Bayardo Robles que, buscando la alcaldía se hizo un harakiri dados los resultados electorales, al tratar de negar la posibilidad de que la ciudad capital de Chiapas, tuviera agua para todos.

Va a ver agua para todos antes de terminar el sexenio, incluyendo el acuerífero.

Matraz

La ciudadanización del voto, fue un paso importantísimo en su momento; la creación de los consejeros ciudadanos, permitió desvincular al estado, de la elección presidencial, estatal y municipal y ello dio mayor transparencia a los procesos electorales.

El Instituto Estatal Electoral a lo largo de los años, ha demostrado ser una institución confiable y honorable, lo que permitió un incremento en la participación ciudadana en éste 2007, a lo mejor derivado de la transición transición que vive Chiapas y México, en algo muy importante que orilló -a los que previendo su derrota electoral en 2007-, a cuestionan arbitrariamente sin más pruebas que suposiciones, a dicho colegiado.

Porque de suposiciones están llenas las políticas torcidas, como eso de irse a la ciudad de México, ya no a presentar una demanda en segunda instancia, sino a desprestigiar una figura pública sin prueba alguna, como la de Sergio Valls, y de paso la del IEE, solo porque no votaron por Bayardo; Valls Hernández los vio llegar a Tenochtitlán meneando la cabeza: “chamacos”, a de decir el prestigiado colegiado, quien se mantuvo al margen del proceso tuxtleco y respetó mucho la decisión de su hijo Jaime, de jalar con los perredistas que son, doble contra sencillo, de lo peor para hacer política pues, perdieron veinte municipios en dónde fueron gobierno y no hay otra que la mala administración que realizaron, compadre.

Pero regresando al chisme, el asunto de la ciudadanización del voto fue en las entidades, especialmente en las dominadas por oligarquías fincadas por el stablismenth tricolor, en las que, esos órganos si bien plurales, padecían la endemia de la institucionalidad a ultranza, y las traiciones subterráneas no a los principios de cada consejero -pues obvio no los tenían- sino a la democracia, a la legalidad, a la ciudadanía.

Desde luego que las acusaciones en contra del IEE se dieron en 1994, 1995, 1997, 2000, 2001, 2004 y en las recientes elecciones estatales y, huelga decir que, la institución ahí esta, incolumne.

Luego de la elección de 2001, hubo cambio de consejeros en el Instituto Estatal Electoral de Chiapas. La reforma al código permitió que éstos estuvieran hasta por siete años en el cargo, y ello los hace trasexenales, buscando que la autonomía no dejara de ser.

Pero algo pasó que, las reforma electoral de 2004 cambió eso y el consejero ciudadano quedó reducido a mero organizador, y muchas de sus atribuciones volaron a la Contraloría de la Legalidad Electoral, y a la Fiscalía inuacua del ramo, cuyos tres consejeros y demás personal adscrito, en un momento dado del pablismo, trabajó para el gobierno del estado.

Eso levantó sospechas en flechas.

Allí se fincó la duda de su parcialidad, y así se mantiene pues es la fecha en que esa vaina es más palabras que hechos.

Pero regresando al cuento éste, resulta que los colegiados del IEE, están satisfechos: todo indica que hicieron un buen trabajo: más casillas instaladas, ni un incidente grave, un incremento en la participación ciudadana y menos impugnaciones que nunca.

Nada como la fiel, de la balanza.

Envío

¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

P.D. No sé quien nombra a esos portadores de la verdad: ¡Por Dios! Los periodistas no tienen que premiarse a sí mismos, pues parece vituperio. Muy aparte de que, los lectores los ubican a diario.

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