*En serio, primo
René Delios
Armando Guzmán reseña en su nota enviada a Expreso Chiapas desde Villahermosa, que los nueve gobernadores del Sur-Sureste le reclamaron a Calderón una bolsa de 50 mil millones de pesos para 93 proyectos de desarrollo, y el mandatario no tuvo más que reconocer que “en el Sur-Sureste se encuentra el México del atraso, olvidado e injusto, y ofreció construir un “solo” México con las misma calidad de vida y oportunidades para todos.
El tranquilo “manifiesto” en la voz de Andrés Granier Melo lo apoyaron los Gobernadores de Campeche, Jorge Carlos Hurtado; Chiapas, Juan Sabinés; Guerrero, Zeferido Torreblanca; Oaxaca, Ulises Ruiz; Puebla, Mario Marín; Quintana Roo, Félix González Canto; Yucatán, Ivonne Pacheco y Veracruz, Fidel Herrera, para igualar las condiciones de desarrollo con las regiones del Centro y Norte del país.
“A la región Sur-Sureste la han ninguneado porque no han generado presidentes de México”, me dijo uno de esos sangrones del centro que de siempre vienen a provincia con infulas conquistadoras, cuando la verdas es que en aras de no dejar que los gringos nos apantallaran con sus índices de desarrollo, los gobiernos mexicanos a partir de los treinta le empezó a meter paga a aquellos lares del norte, primero so pretexto de que ante tanta sequedad, necesitaban mucho tren y luego mucha energía barata, y mira que tendieron rieles en aquella región, aunque también en la costa del golfo, lo que benefició a esas entidades, menos a Chiapas, pues dado la orografía, era poco posible que alguna locomotora subiera hasta éstas alturas, con así en Arriaga, y hasta Tapachula, en dónde ese tren benefició a cientos de miles a lo largo de décadas, hasta que llegó Chiapas Mayab a destrozarlo todo, sin mantenimiento en los tendidos y sin el cuidado de la maquinaria.
Ahora en vez de furgones son camiones, encareciendo fletes y desde luego, los productos al consumidor.
La presencia del responsable del P3 en esa reunión de gobernadores ilustra; ese proyecto foxista no creo que sea muy del agrado de Calderón, hombre serio y no fanfarrón como el expresidente que, hoy enfrenta una serie de criticas por enriquecimiento, cosa insulsa que acrecentan los medios y aprovechan los políticos del PRD y el PRI en las cámaras, cuando sabemos que Chente ya tenía lana desde antes de ser gobernador, pues era el presidente nacional -y sigue como el concesionario central- de la Empresa Coca-Cola en México.
El Plan Puebla Panamá es un crío desconocido no por alto secreto, sino porque aun no se puede diseñar nada de éste, hasta que los países supuestamente inmiscuidos, establezcan los acuerdos y presente su planeación y financiamiento, y desde luego su monto de inversionistas.
El Puebla-Panama comprende el área de Mesoamérica, es decir la zona sur-sureste de México; son los nueve gobiernos estatales con los que se reunió el mandatario mexicano en Villahermosa, la ciudad con más per cápita empresarial luego de Cancún, y hubiera sido significativo que la misma se hubiera realizado en Tuxtla, la capital de los hoyancos, para que se dieran cuenta de lo diametral, aun el maquillaje ese de las franquicias que anegan el bulevar Belisario Domínguez e inclusive, la misma carretera internacional hasta más allá de Plan de Ayala.
La verdad es que Calderón no tiene el dinero y ni los inversionistas que quieran venir a México a trabajar y crecer con nosotros, y menos a esta parte pobre de la nación, en dónde la infraestructura en comunicaciones aun es limitada y requiere de mejores puertos, aeropuertos y desde luego, troncales que permitan casi llegar a todas partes en poco tiempo.
Porque esa es la otra: imagine a un europeo escuchando una opera rock en el Lido de Paris, y treinta y cinco minutos después de que esta concluya, bajándose unos vinos secos en las cavas subterráneas de la vieja Franfurt.
Las distancias en México son espantosas, y sus autopistas patéticas. Y ya ni se diga en el sur-sureste, en donde los materiales usados dejan más dudas que eficacias, a grado tal que el ejemplo lo tenemos en la nefasta “carretera a México”, Ocozocoautla-Las Choapas.
¿Ha visto como esta la cuarta norte oriente en Tuxtla Gutiérrez? Pues de ese tamaño los cráteres, hermano en esa “vía rápida”.
Así que pónganle de seis a doce años para que los inversionistas empiecen como medio a voltear a esta zona, y luego pues a consolidar las cosas, pasando por las políticas internas de cada país, en esas dos facetas que van a sacar chispas -si se hace el P3-, como lo va a ser conciliar primero internamente -es decir, las políticas neoliberales del presidente con las de cada estado o departamento, según el país de que se trate- y luego entre México y los países del istmo Centroamérica, con los que tenemos un pendiente social, pues no nos hemos portado muy bien desde que Fox, el ilusionado, hizo lo necesario para tronar el pacto de “San José”, por el que le vendíamos petróleo barato a esos países hermanos.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
