¿Un quien vive?
René Delios
Ya casi se iban sin su bono, cuando la sexagésima primera legislatura aprobó 35 reformas constitucionales que dieron forma a la Fiscalía General del Estado que ordenó mantener en el cargo a Mariano Herrán Salvati como fiscal, hasta el 2010, y que con la LXII Legislatura fue transformada en ministerio de justicia, con varias delegaciones al interior de la entidad.
Esto pareciera minimizar el poder del otrora llamado vice gobernador; pues no es así: Mariano Herrán se queda como ministro de justicia, sobresaliendo la preocupación porque el desempeño de esa dependencia no mengüe y contrariamente la reforma a la fiscalía aprobada por la LXII Legislatura -también a dos meses antes de concluir su trienio- optimice su eficacia, coordinándose con todas las corporaciones que existen en la entidad pues, se supone que se dedica a la prevención del delito y a la seguridad de los chiapanecos.
Es bueno que se descentralicen las instituciones, y sobre todo esa fiscalía corrupta, pues sabemos que a nombre del estado de derecho se han cometido injustitas varias en contra de los ciudadanos, y más con quienes piensan diferente al régimen -y el pasado sexenio no fue la excepción- y contrariamente en éste de Sabines, se aplica una ley de sentencia suspendida que esta liberando a los que padecieron todo la fuerza del estado -y las pruebas que obviamente encontró el fiscal del MP en su momento-, siendo el último beneficiado Librado De la Torre, ex funcionario de Roberto Albores, quien cayera en desgracia frente a Salazar por enconadas diferencias políticas, que ocasionaron que lo encarcelaran cinco años nueve meses.
Es pues que la procuración de justicia se optimiza, pero en el concierto político pareciera que a don Mariano le están dando aire y éste se hace como que no ve y ni oye los mensajes, menos ahora en que Sabines lo invitó a hacerse cargo de la nueva nomenclatura.
Operativo de Salazar, Herrán Salvati goza de buena fama en el concierto nacional e internacional. Su experiencia en el ramo pero sobre todo, sus conocimientos lo hacen especial. Sabe, como pocos, de los que son y el cómo pues no olvidemos que en su momento tuvo acceso a archivos clasificados; a los que nos sorprendió que llegara a Chiapas como procurador con un gobierno emanado de la oposición -pues Mariano es priista-, luego lo volvió a hacer al cumplir cabal la instrucción de su jefe, y no fueron pocos los que cayeron tras las rejas tan solo por no cumplir con las obstinaciones de Pablo Salazar, ex gobernador que hoy quieren enjuiciar por aquello de los cientos de millones de pesos del Stan, desgañitándose a lo pendejo pues eso no sucederá mientras no lo autorice Calderón, que tendría que llevarse entre las patas a Fox, y con ello la “honorabilidad” de los gobiernos del PAN.
Pero regresando al chisme no son pocos los agravios políticos que pareciera haber vivido don Mariano de parte del ejecutivo del estado, los que iniciaron -recuerden- con la determinación del gobernador en crear su propio estado mayor de seguridad personal, descalificando para esa labor a la gente que le asignó el fiscal. Y aunque era innecesario el mandatario todavía lo hizo ley, para que no quedara dudas de sus dudas en torno a que el fiscal, fuera gente de su confianza.
¿Entonces para qué lo deja como ministro de justicia?
¿No será que el planteamiento es que se vaya solo?
Los últimos seis “agravios” ilustran sobre lo anterior: la ausencia del mandatario estatal en el encuentro internacional de justicia en Tapachula, el nombramiento de Eduardo Montoya Liévano como responsable de la policía de seguridad pública, las precisiones de Jorge Antonio Morales Messner, el secretario de gobierno, sobre presuntos abusos en la fiscalía -que en realidad fue mensaje para que el fiscal se dejara de oponer a la salida de Librado-; lo expresado por senadores de su partido y empresarios convocados ex profeso para hablar de los abusos de poder en la fiscalía; la salida de Librado De la Torre y desde luego, la reforma por unanimidad como aquella de septiembre de 2004-que pulveriza el otrora control total del fiscal en esa dependencia trasexenal.
Mal mirado, tenemos que ver que no solo Eduardo y Librado fueron encarcelados por el fiscal y ya están libres -y solo falta que Librado sea nombrado en algún cargo-, sino que los dos son ex funcionarios alboristas. A lo mejor eso no significa nada, pero hay tanta especulación en el ambiente que en una de esas, tiene mensaje.
Por el momento lo que camina es que don Mariano se queda, pero se va.
Matraz
Retomando eso de las acusaciones por la forma en que no se aplicaron los recursos del Stan, los protagonistas de esos hechos siguen campantes por Chiapas, y algunos hasta están en cargos públicos.
Seguramente saben el porqué la mala calidad en las obras; seguramente saben porqué no aterrizaron las partidas, y seguramente acusarían directamente a algunos o a alguien de sus entonces superiores, en caso de auditarse las dos variantes destinadas a la mal llamada “Reconstrucción” -los Fondem respectivos en el ramo estatal y federal-, de la que ha hablado mal hasta el clero.
Por cierto que la “iglesia de Dios” se mete hoy en todo, y en el decir del impresor Ciro Jiménez, gran maestro masón, los obispos incursionan “demasiado” en la observación de los sucesos políticos de la entidad. A lo mejor porque tienen ese derecho como ciudadanos mexicanos y además porque no ha habido línea para pedirles mesura.
Ciertamente, luego de la desarticulación del Cisen, lo más informado en éste país es el clero. Sus tentáculos llegan a todos los pueblos, a todas las comunidades de ésta nación.
De las cuestiones sociales ya son estudiosos, y cuentan con verdaderas eminencias y contactos para interpretar -desde cualquier lugar del mundo- bien a bien lo que sucede y porqué -que es lo fundamental- sucede.
Así que no “panda el cúnico” sobre los sacerdotes. Ellos saben lo que dicen y el porqué del cuándo lo dicen, que es lo otro.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
