TUBO DE ENSAYO

*Lo que se ve

René Delios

El secretario general adjunto del PAN, su “excelencia” Carlos Abascal Carranza, advirtió que el PRI y el PRD pretenden “destruir la imagen” del ex presidente Vicente Fox Quesada, en el marco de los señalamientos sobre los recursos del ex mandatario. El integrante del Partido Acción Nacional consideró que es bueno que se haga una investigación en torno al asunto, pues “no hay absolutamente nada qué ocultar”, pero se le hace “curioso” cómo lo que está en juego no es la voluntad moral, ética, de esclarecer una posible ilicitud; lo que está en juego es simplemente la voluntad política de PRI y PRD de destruir la imagen del ex presidente Fox.
¡Qué tierno!.
Y descubrió el hilo negro: “en México vivimos una democracia todavía tan imperfecta que basta que una revista social haga un reportaje sobre algo que conocían todos los reporteros a nivel nacional e internacional, desde hace años, en un momento en el que le conviene al PRD y al PRI, para de esa manera crear un rumor, un linchamiento, ajeno totalmente al estado de Derecho”.
Monseñor Abascal Carranza emitió en su homilía que “mientras esto siga sucediendo, la democracia mexicana tendrá mucho de dictadura y tendrá muy poco de democracia”.
Ya se le olvidó –sigo yo- lo que intentaron hacer con los libros de texto gratuito, con la medicina preventiva básica, aparte de lo que hicieron ellos con Atenco, el EZLN, Pasta de Conchos, la elección presidencial, el Stan, el Fondem y otras sinverguenzadas que iniciaron con aquella compra de toallas para Los Pinos, y que siguieron con Provida, “Vamos México” y otras lindezas millonarias aun en duda no para los legisladores del PRI o la centro izquierda, sino casi la mitad de los mexicanos.
Ciertamente, Fox no es el único ex presidente bajo sospecha, y de abrirse una investigación por enriquecimiento ilícito en su contra, ya no política, sino moralmente se tendría que abrir para cada ex presidente priista, cuyas fortunas fabulosas no se explica nadie, aparte de la de sus funcionarios cercanos que también se sirvieron con la cuchara grande, tanto en “efe” como en tráfico de influencias.
Aun se recuerda la visita de Buhs, el presidente gringo, al Rancho San Cristóbal del ex mandatario, ocasión aquella en que la propiedad de Fox se “remozó” para tal “acontencimiento” con recursos federales.
¿Se vale eso aun la propiedad privada de un presidente sea declarado recinto oficial para una reunión diplomática?
“Yo no lo sé de cierto, pero supongo” que no.

Matraz

La libertad de expresión no se ciñe necesariamente a ninguna versión oficial. La experiencia dicta que no debe ser así. El uso a modo de los medios no cambia –en los albores del tercer milenio, coño- absolutamente en nada el pensamiento libertario; puede acaso dilatar por horas que el conocimiento de determinado hecho se haga público, pero hasta ahí.
Luego aparece con su carga especulativa, mucho más dañina –y a veces violenta- que el haberla dejado fluir.
Por eso celebramos la caída de la ley mordaza, la apertura política del actual régimen, la libre manifestación de las ideas –sin cortapisas como no sucede en el CONECULTA, “ese lento y amargo animal”-, la tolerancia hacia la ineptitud electorera de panistas y priistas, y todo lo que ha manifestado Juan Sabines desde el día en que asumió el cargo de gobernador de Chiapas.
Pero decimos ¡no! a la obstrucción del pensamiento diferente y divergente.
Pierden el tiempo. A éste pueblo que ha padecido todos los engendros y críos del caciquismo social y político, ya no lo engaña nadie. Por eso no creo que hacer sentir la “fuerza del estado” a una voz clara como la de Arcadio Acevedo, cambie la desajustada realidad social de Chiapas.
Se sobraron, primo, me cae.
Lo que si se sintió -como no hace mucho-, fue el paso helado de un viento amordazador.

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¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

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