*Sondeo
René Delios
Mientras los políticos pierden el tiempo en nimiedades -como estas elecciones vacuas o las diferencias del obstinado fiscal con el terco secretario de gobierno-, lo vital se olvida o se posterga a sabiendas.Por ignorancia social de muchos de los recién llegados, pero sobre todo por conveniencia política de los altos funcionarios se pretende ocultar que Chiapas enfrenta un severo desplazamiento social, y las manifestaciones de éste no son documentadas en los medios por no herir susceptibilidades, también políticas, pero la verdad es que están ahí, en ebullición.
Es como el asunto México, que se dirige aceleradamente a una crisis económica de insondables proporciones sociales y hasta civiles, mientras el presidente anda chaqueteando por el extranjero, en busca de inversiones de pronósticos reservados para una economía emergente como la mexicana, que no es atractiva del todo para los empresarios del mundo, por sus multiples candados nacionalistas que, el mundo neoliberal, considera obsoletas y pues, destina sus dineros a otro lado y ya, nos deja en nuestra jodides o ¿Creen que se mueren por invertir en México o en Chiapas existiendo naciones en dónde sus capitales serán mejor tratados?
Por eso dan risa esos viajes de Calderón en busca de paga, primo, cuando no tiene aun la charola puesta. Por eso también el porvenir de Chiapas no esta resuelto; depende de tantas cosas coincidentes y concluyentes.
No veo por donde los triunfalismos de los funcionarios del sabinismo, cuando el ejecutivo del estado dice pelao que Chiapas esta en el último lugar de desarrollo humano, primo. La expresión, comprende un amplio espectro que deberían de analizar los compas a la hora de actuar. En vez de que se pongan a trabajar a dorso desnudo, andan todos perfumados llenos de parafernalia y algunos hasta con prepotencia, cuando no persiguiendo a directores de periódicos, y luego a los que trabajan en éstos, en un regresionismo que no tiene más que ver con la falta de cultura y respeto -sobre todo eso- al pensamiento libertario aun -reitero- el gobernador manifestó con la acción grande de derogar vía legislativo, la ley mordaza, que tanta grisura represiva a toda visión democrática le dio a Chiapas ante el mundo, ¿y aun no entienden en los ámbitos del servicio público?.
Pero hablamos de los triunfalismos y de la suficiencia -y en contraposición la intolerancia- que tanto hundió a esta entidad, que a muy corto plazo no observa nada para arriba; eso es como la partidocracia dominante en la Unión que nos arrastra al caos, y sus activos se sienten los conductores de México, chingada madre, y son una caterva de ignaros retardatarios ante una vanguardia mundial avasalladora que obliga a la modernización del marco jurídico de la nación, para que no nos agarren en despoblado en lo futuro.
Los partidos de oposición sabotean al gobierno desde Zedillo. Su lema velado bien podría ser del caos nace la luz, porque esa situación desesperada la consideran propicia para tomar el poder, como lo que esta haciendo López Obrador y su presidencia legitima, que no es más que una babosada que el mundo -ese real que esta allá afuera y con el que tenemos que interactuar- no toma en cuenta.
La presión sobre los ingresos públicos se multiplica por la baja en los ingresos petroleros y crecerá en la misma medida que vayan descendiendo las reservas de hidrocarburos, que muestran síntomas de rápido agotamiento salvo el nuevo milagro de un nuevo mando inmenso.
¿A qué juegan?
Por eso la salida desesperada es aumentar los impuestos, aun corriendo el riesgo de desalentar la inversión y provocar una espiral descendente en la actividad económica con la obvia inflación que no demora con el incremento a gasolinas, y todo porque no se hizo lo que se tenía que hacer, hace nueve años cuando, Zedillo, propuso la primera reforma fiscal que terminó solo en miscelánea.
Y todo por la partidocracia.
Por eso, me llama la atención el triunfalismo de los funcionarios chiapanecos. No estamos bien, y menos como para lanzar cohetes. Al rezago social chiapaneco se integran la ausencia institucional federal y estatal, obvia la municipal que es dependiente en casi el 80 por ciento de las primeras dos; aunado a esto, esta la falta de inversiones y la generación de empleos acorde a la demanda, de allí la migración al norte, sin contar con la falta de infraestructura y recursos como para llegar a la media nacional en el presente sexenio.
Para éste escribidos de bodrios, es mejor que esos funcionarios se pongan a trabajar a partir de lo que hay y del cómo estamos, y que hablen con la verdad para que todos lo hagan, y así dejar de maquillar a la entidad y a sus sectores jodidos, porque ocultar eso generó una bolsa de magma en el pasado reciente, que hizo erupción en el mundo indígena el primero de enero de 1994.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
