TUBO DE ENSAYO

*Destinos

René Delios

Los turistas que deciden visitar Chiapas pueden estar seguros que encontrarán una entidad en calma, aun las bravuconadas vacuas derivadas de éstas contiendas electorales huecas y huérfanas de una nueva cultura democrática y calidad política.

Ciertamente desde el sexenio pasado, se ha ido restablecido el orden con la reconstrucción del tejido social en zonas grises, como Tila o Chenalhó, así como la seguridad pública y la seguridad en la tenencia de la tierra.

Muy lejos queda esa percepción de riesgo sobre Chiapas, que se generó en la opinión pública nacional el conflicto zapatista, que provocó el desplome de la ocupación hotelera hasta llegar a un nivel de 12 por ciento, y eso porque vinieron periodistas del todo el mundo, que luego de lo sensacionalista de lo inmediato, agarraron la onda al descubrir las maravillas de ésta entidad y, sin costo para el gris de Ruiz Ferro o el prepotente de Albores, las dieron a conocer al mundo.

Por fortuna esta tendencia se empezó a revertir desde la pasada administración, a la que hoy le reconocen tan poco a fuerza de la consigna vigente: la Reconstrucción sin fiscalización. Desde luego que asuntos como la ley mordaza y las carretadas de presos políticos que todavía no sacan, enturbiaron la presunción de que se trataba de “su” gobierno democrático, que tanto trató de vender Salazar, y que ahora se desploma junto con el de Fox, ante la enorme corrupción aplicada en la otra reconstrucción, luego de la del tejido social tan presumido, y que no es otra que la generada por los daños del Stan, y que hablan en sí de la malversación de –sino miles, como dicen los hígados- cientos de millones de pesos, que no cuadran ante la mala calidad de las obras entregadas.

¿Pero qué procede que no proceden en contra del ex presidente o el ex gobernador?

Digo, porque hasta el clero chiapaneco ya dio su opinión y no avala lo realizado en torno a la Reconstrucción, cuyos mayores dineros fueron federales, es decir, la revisión expedita solo sería voluntad de Calderón y ya le estamos dando al que sigue de Fox, no solo en Chiapas, sino en entidades como Veracruz y Quintana Roo, cuyos gobernadores cuando el Stan, todavía están en el cargo como tales, e igual que Pablo son severamente cuestionados por los sectores den aquellas entidades.

¿Otra bajo la manga tiene el presidente?

¿Y para qué, si acá es nuevo gobierno?

Pero hablábamos de turismo, primo, esa industria sin chimenea que puede ser el detonante para cientos de empleos por toda la entidad, y no como en entidades hermanas como Oaxaca, cuya capital es la ganona dejando a las demás regiones de esa bella entidad, a su suerte, salvo algunos municipios de la costa con servicios de cinco estrellas, que tampoco tiene Chiapas.

¿Porqué San Cristóbal de Las Casas no ha crecido al ritmo turístico de la antigua Antequera?

Pues por la pobre visión de los empresarios turísticos coletos que por varias décadas fueron bastante aldeanos, hasta que les llegó la competencia grande –como pasó en Tuxtla- y ahora se quejan de falta de apoyos del gobierno cuando, mamaron de éste todo el tiempo y se hicieron ricos con empresas pobres, como sucedió con los empresarios de medios informativos.

El gobierno del estado promueve actualmente la imagen de Chiapas en el mundo a través del mundo maya. No es fácil enlazar a todas las zonas arqueológicas con las más reconocidas en el sureste del país, sobre la península de Yucatán, cuya pirámide declarada una de las siete maravillas del mundo moderno, le da un plus sin precedente. Pero se puede aprovechar el remolque, desde luego.

Apenas Oaxaca va a ser veinte años de haber sido declarada monumento por la UNESCO, como lo es también San Cristóbal; pero de eso pocos se acuerdan y menos lo explotan, como lo hacen los antequeros.

Tan solo leer que en Oaxaca apenas construyen el centro de convenciones que Tuxtla tiene desde hace años, y apenas llegan los autoservicios que aquí saquean a la burocracia desde hace dos sexenios, y que tanto hacen parecer que Tuxtla progresa cuando, es puro bloff en eso del empleo, la seguridad y la calidad urbanística, ante el crecimiento demográfico y las demandas sociales por ende.

Números alegres, digo.

Pero lo que sin duda es un aventaja para Oaxaca o Veracruz -que es un destino de playa cercano al centro-, son los vuelos a bajo costo hacia esas ciudades; al menos un cuarenta por ciento menos, y son destinos en donde ofrecen una calidad de gran turismo.

Así es el dinero; nunca será caritativo y se gasta en dónde esta lo bueno.

Sí hasta los empresarios chiapanecos sacan su paga a mejores rendimientos en vez de ser altruistas en su pueblo; lo prefieren en otras entidades como Monterrey, y aparecer en las fotos de sociales de “El Norte”, durante una cena de beneficencia para niños con Síndrome de Down, como si en Chiapas no los hubiera.

No, no tiene Chiapas la infraestructura para gran turismo en zonas que pudieran ser susceptibles de explotación en ecoturismo o arqueología. Dicen que son de lo mejor pero no es cierto. Cobran como si lo fueran, que es otra cosa y de eso se da cuenta el viajero, que sencillamente no regresa.

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