TUBO DE ENSAYO

*Mirando adentro

René Delios

Ni dudar que los recursos enviados por los 400 mil braceros chiapanecos alivian con mucho los índices de desempleo que nadie menciona, e influyen para un mejor nivel de vida en algunas zonas de la entidad. Pero desde luego, eso no es suficiente.
¿Chiapas necesita su Chicen Itzá, su Acapulco o Oaxaca teniendo su Palenque, Puerto Arista o San Cristóbal para crecer ante la ausencia de inversionistas a lo grande?

Desde luego que sí. Los índices de publicitación para los sitios de gran turismo no solo son internacionales, sino millonarios. Chicen Itzá es ya maravilla del mundo moderno, Acapulco un obligado destino del getset internacional desde hace décadas y Oaxaca es punto de referencia entre las ciudades bellas de mesoamérica y lo prueba el hecho de que la presencia de la APPO en ella, causó pérdidas por 4 mil millones de pesos en la temporada turística de 2006.

¿Cuánto dinero ganan los prestadores de bienes y servicios en esos destinos turísticos?

Por eso todo para Cancún cuando le pegó el Stan, y acá es la fecha en que la cosa va dilatada y hasta parece que falta mucha paga, repitiéndose aquello de que siempre surgen los tranzas en medio de las desgracias, para hacer más desgraciados a los afectados.

Es más: a los tres puntos referidos le destinan una millonada en publicidad mundial ¿Qué no podemos hacer lo propio en Chiapas para que vengan a ver las maravillas locales?

¿O todavía el “empresariado” chiapaneco espera –en su gran mayoría- que primero invierta el gobierno, desde sus tres niveles, en arqueología, ciudades coloniales, eventos especiales como ferias y festivales de medio pelo?

Sí, así es.

Y hasta eso, dejan al o los gobiernos solos por ejemplo en el festival a Rosario Castellanos en Comitán, o en la Feria de las Paz en San Cristóbal, y lo mismo el 21 de enero en Chiapas y ya ni se diga en Tuxtla, que no tiene feria como para atraer a los millonarios que van a Quintana Roo y Campeche, Oaxaca o Acapulco.

Quiero decir que ya es la hora de empezar con la internacionalización de los lugares históricos de Chiapas.

Observo –miope como soy- que por ejemplo las cámaras de prestadores de bienes y servicios no son precisamente los voyantes empresarios al estilo de Rómulo Farrera o Simón Valanci; es más, éstos ni se interesan en esas parafernalias que, el priismo desechó por desleales y hoy son solo instrumento para el lucimiento de sus “dirigentes” con los candidatos de éstas campañas políticas.

Quiero decir que son cámaras obsoletas, que ya no valen la pena salvo para firmar ese acuerdo de Chiapas 2020, y se pueda utilizar ese recurso para la burzatilización y tener a mediano plazo con qué financiar los primeros meses al inicio de cada sexenio que, como en éste, tuvo un arranque difícil.

Los empresarios chiapanecos que tienen inversiones fuera de la entidad, han entrado en otra dinámica y desde luego en otra calidad de competencia. Esto le ha permitido a unos cuantos tener inversiones en el extranjero y, son éstos los empresarios de pedigrí.

Sí, porque en ese ámbito del dinero, también hay peludaje.

Así que entre el peludaje están los que se cuelgan de los hechos del gobierno, aplaudiendo todo. No se atreven a dar su opinión real, hablar claro por miedo a quien sabe qué, y no les sirvió de nada lo dicho por Rómulo Farrera en un evento coordinado en Chiapas por el diputado federal por el VIII Distrito, Arnulfo Elías Córdero Alfonso; esa vez Farrera –que sí es empresario- dijo claro que los gobiernos no deberían de seguir con las mismas vainas de hace 25 años, en alusión a ese evento demagogo que, no le va a traer nada a Chiapas.

Y es que hemos vivido en medio de demagogias que no se pueden ocultar a los 20 millones de pobres, menos para los que viven en pobreza extrema. Son gentes cuya calidad de vida es casi de perro, en medio del frío de las montañas, sin leña para el fuego y sin comida para los hijos. Viven en Los Altos de Chiapas, en La Mazateca oaxaqueña, en la región Purépecha michoacana, en los pantanos de la Chontalpa tabasqueña, o en los valles del Totonacapan jarocho.

Y nadie se acuerda de ellos luego de que se dan a conocer los resultados electorales: no va a ser Valls el que haga de Tuxtla un boom; no hay los elementos: primero se tienen que sentar los elementos para atraer a los inversionistas.

Es pues que no en todos los sectores chiapanecos hablan con la verdad, e ignoramos porqué tienen que ser tan institucionales cuando, la libre manifestación de las ideas están garantizadas en Chiapas; lo que se hagan en éste sexenio –como no luce lo mucho que se hizo en el extinto- apenas será notorio en términos de desarrollo humano integral e integrista.

Por eso no podemos hablar de desarrollar solo a un sector sino se desarrollan al unísono todos.

El rezago social seguiría ahí.

Más vale hablar claro, para entendernos igual con la federación, que para éste año no ha sido esplendida: ha pecado de burócrata, lerda y excesivamente.

Envío

¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

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