*El reconocido
René Delios
Felipe Alamilla se ha instalado básicamente como el presidente del PRD municipal en Tuxtla. Al menos eso indica el hecho de que el abanderado de su partido para la capital del estado, Jaime Valls, le presta deferencia y él corresponde con entrega a su causa, en busca de que ese partido dé el paso lógico y luego de ganar la gobernatura, gane la capital tuxtleca.
El PRD no tiene estructura en Tuxtla, pero tampoco lo tiene ya el PAN y se duda del PRI. Los quebrantos que se han dado en el comité municipal del tricolor, se observan con la renuncia y cambio de camiseta de sus últimas dos dirigentes, Aydheé Ocampo que se fue a Convergencia y es candidata a diputada plurinominal por ese partido, y Verónica Rodríguez, que igual hizo pero sin que se conozca renuncia a su partido pero sí su adhesión a Valls, lo que de acuerdo a los estatutos del PRI, amerita expulsión.
Así que poco importa que el PRD tenga poca estructura en Tuxtla; el PAN y el PRI no andan muy bien que digamos, luego del jaloneo que se dio con Serrano y el distanciamiento de muchos priistas.
Matraz
Y que siguen deslizando las reformas energética, fiscal y electoral que sí son fundamentales para el México del siglo XXI.
Aun seguimos con líderes que demandan del gobierno, ayuda para sacar adelante proyectos y, así, año con año viven pegados a la chiche gubernamental. Esos líderes como los gobiernos que los financian, son completamente obsoletos para el desarrollo sustentable de la nación.
Cuanto falta para que truene la chatarra desparramada de PEMEX o se empiecen a caer los tendidos de la CFE, a falta de mantenimiento.
Y es que no se entiende que en México, hay que acabar con el populismo, y fincar una nueva cultura que abarate a la democracia y a la calidad de vida en México.
Porque como dijera el difunto Carlos Ruiseñor: la buena vida es cara, hay otra más barata, pero esa no es vida.
Pero en el rancho mexicano queremos seguir con el paternalismo, con la idea de que el gobierno debe resolvernos todo y sino, pues a grillar, a tomar las calles, a lesionar el derecho de terceros, hasta concertasesionar.
Se acuerdan cuando allanaron el rancho de Fox en Aguascalientes, amenazaron a su madre y no pasó nada; se nos hace tan fácil pintarrajear fachadas de negocios y casas particulares, nada más porque estamos en protesta y, si nos aplican la ley pues el gobierno es represivo.
A cuantos no he oído en éste y pasados gobiernos en Chiapas, por ejemplo, cuando más que la verdad cometieron todo tipo de abusos so pretexto de ser muy “aguerridos”, como la Unal, el Mocri, a los que les valió pisotear los derechos de terceros.
A los primeros los metió al bote Albores, a los segundos, Pablo. En ninguno de los dos casos se equivocaron.
Ahora les va a llegar pronto eso de la sentencia suspendida, y ojalá aprovechen la oportunidad para hacer cosas de provecho, y dejar de andar buscando chiche del gobierno y se pongan –porque tienen- a trabajar la tierra.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
