TUBO DE ENSAYO

*De inicios

René Delios

En México no hay justicia social para todos los mexicanos; en México, no hay justicia política para todos los mexicanos; en México menos hay justicia judicial para todos los mexicanos.
La exigencia de una aplicación de la justicia oportuna y expedita es generalizada en todos los estados de la República, en dónde cada procurador o fiscal –en la megalomanía extrema local- no toca mal las rancheras.

(Nos sorprende, ciertamente, lo que vemos: un nuevo jefe de la Policía Estatal Preventiva, que fue detenido y presentando ante la fiscalía el año pasado, recluido por diferencias políticas con Salazar en El Amate, con Mariano Herrán como fiscal y hoy, en calidad de igual o mejor posicionado dentro del Gabinete, Eduardo Montoya Liévano, ex procurador de Albores Guillén, esposo de la senadora priista por Chiapas María Elena Orantes López, vuelve a las grandes ligas estatales ¿Qué viene con él, Primo? Preguntan en los comederos, porque sólo dos aristas, no muchas, se le ven a ésta vaina que, no necesita muchos dedos de frente para mirar el corral que se forma).

Momentos críticos como los secuestros exprés, la presencia del narcotráfico y ciertos abusos de poder por parte de autoridades banales, ha hecho que la sociedad exija, de manera justa, una aplicación del derecho cada vez más oportuna.

La dilación que algunos ministerios públicos imprimen a los casos hace que la denuncia sea delegada al cajón de los olvidos y que se prefiera un perdón individual en lugar de la aplicación de la justicia.

Pero también la falta de instrumentos técnicos en los estados permite que la administración de justicia sea un bien aplazado.

Por eso cobra validez la propuesta de la federalización dentro del Poder Judicial de la Federación, presentada por el ministro de la Suprema Corte, Sergio Valls. Valls urge en la creación de la Comisión General de los Circuitos Judiciales del Poder Judicial de la Federación, que funcionaría como un Tribunal Intercircuito en cada entidad del país, para que desde cada una de éstas se resuelvan algunos casos que permitan desahogar el acumulado que tiene la suprema corte.

Sin embargo, y pese al alcance que tiene, no he oído hablar de ello a los abogados chiapanecos y menos para describirlo jurídicamente como conocimiento público de lo que se esta haciendo en esas lides.

Como Sergio Valls hay otros chiapanecos destacando en otros escenarios de las ciencias, el deporte, la docencia y la política nacional.

Así que no todo esta asfixiándose en la política local.

Envío

¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

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