*De los partidos locales
René Delios
¿Realmente qué calidad de ideologías hay en los partidos políticos locales?
Una entidad con tantos rezagos, con caciquismos y oligarquías que se niegan a evolucionar a una entidad más democrática y justa, con los equilibrios necesarios para la verdadera armonía social.Los partidos por su actitud sui generis, explotan hoy la imagen y sus proyectos de gobierno, radicados en sus documentos básicos, han pasado a ser lo de segunda.
Por eso vemos los descalabros políticos y las desproporciones ante la imposición generada desde las corrientes al interior de los partidos, los cotos de poder regionales y hasta las camarillas formadas ex profeso en el gobierno.
No tiene que haber fingimiento: los partidos no ofrecen nada a la comuna chiapaneca. Esto que algunos ven como el cambio generacional, no es más que una farsa, pues si bien aparecen jóvenes los más llegan con la bendición de palacio y los otros, son la consecuencia de lo mismo: nieto de dinosaurios que se niegan a ver que ya no son necesarios a fuerza de que son la sobra del sistema que ya no queremos.
Quizás por eso la gente no vota, porque ve que hay un priismo ahogándose en sus viejos vicios, ya sin presidencialismo, pero aun con la obligada tendencia de la corrupción política que, arroja, a personas desvinculadas sino a lo chiapaneco, si a su nuevo pensamiento.
Un panismo anquilosado ante una sociedad que evoluciona más rápido. Su mejor expresión, Tuxtla, se perdió por el fundamentalismo mamón que practicaron desde la presidencia tuxtleca, ante una juventud diferente a sus preceptos moralinos. Esa población que a mitad de la jornada electoral los colocaba en una tendencia a la alta hasta el final, fue disminuyendo y nunca lo advirtieron y, si a sí fue, prefirieron la actitud hipócrita de persignarse antes de aceptar que esa juventud era y es liberal y que, no apreciaba sus fetichismos y snobismos.
La izquierda, o la famosa izquierda chiapaneca, fuera de su lugar. Hay partidos dentro de ésta como el PRD, PT, Convergencia, que se definen de izquierda, pero en la práctica actúan con un pragmatismo más propio de la derecha que de los gremios políticos que dicen defender a las clases proletarias.
Las clases proletarias en el PRD son solo un sector, ya no su objetivo, tanto que apenas tienen representatividad en alcadías y algo en las diputaciones locales, pero completamente nula la presencia en la representación federal chiapaneca.
Es pues ésta una de las tantas cosas por la cual aparece el abstencionismo, al que por cierto, ni pelan, pues aun la discusión de la legitimidad de “representante” popular con el porcentual de triunfo, alzan los brazos y se llaman representante del pueblo cuando la verdad es que la mayoría no vota por ellos.
Es un asunto de sumas y restas en los resultados electorales, que legalmente son validos, pero políticamente demuestran el fracaso de las plataformas y el trabajo político partidista.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
