*De perro
René Delios
Me sorprenden las intelectuales y activistas por la mujer, me cae.
No son pocas las que celebran el que se haya dado por decreto, que un tanto por ciento de candidaturas fuera para mujeres, otro tanto para jóvenes y otro tanto para rucos.Desde el inicio advertí sobre ese error: la democracia y menos la pluralidad se puede dar por decreto: se debe dar y ya.
El hecho de que lleguen esos porcentajes no indica que se dé la democracia y menos que sea benéfico para la comuna toda.
En éste cotejo así ha sido: todo por decreto, cuando la vaina es más compleja pues es estructural, y tiene su origen desde las aulas mismas, desde la casa misma, desde la acera misma, desde los partidos mismos, desde la política misma.
Inventar un espejismo de democracia no es la vía para mejorar la calidad de la política, fomentar una nueva cultura democrática, asegurar la pluralidad manifiesta y, sino están de acuerdo, pues oteen en el escenario político y denle una justa evaluada a lo que hay para “sacar” lo que quieren con ese vaina porcentual.
No, la democracia es una actitud social, no una figura jurídica; anida en el sentido de humanidad y en el espíritu social, y desde luego en el conocimiento de los derechos propios y de terceros.
Esas son las cosas que debemos de fortalecer, para poder integrar ésta entidad tan desunida, tan sectarista, tan polémica a fuerza de que han utilizado su situación desde todos los frentes, para promover imagen y grupos, cabrones todos, que llevan agua a su molino pateando el pesebre.
No es posible, no es concebible que exista una entidad tan rica, con gente tan pobre, lo que obliga a pensar en la desigualdad, el desplazamiento social, la ausencia institucional –ahí tienen al pinche gobierno del empleo, cancelando recursos básicos para el desarrollo integral de la entidad, desde la SCT y jodiendo a chiapanecos a través de PEMEX, repitiendo lo que hacían los gobierno federales del PRI-, que hacen a Chiapas el traspatio del traspatio, primo.
Pero mírenlos, políticos de primer nivel, hablando por nosotros –pero más por ellos- allá en la Unión, en la entidad, en la cual, para los que menos tienen, las cosas están igual.
Y en la desigualdad no se puede dar la democracia, y menos por decreto.
La democracia debe darse desde los partidos; desde su seno deben salir los candidatos: sí la base escoge 90 por ciento de mujeres, que así sea, pero si es viceversa, también: lo otro, lo que se trata de hacer, también es imposición y entonces no nos sirve.
La verdad, eso de la democracia me parece aletargada, porque sí bien asegura porcentajes, limita la participación abierta de las bases.
Ahí lo van a ver.
No hay como la inscripción libre por la candidatura en los partidos, y la votación universal y secreta de la base, para decidir quienes.
¿Hay algo más democrático que eso?
Obvio: van a alegar que hay corrupción política, que ello impide la participación de los jóvenes y las mujeres en las elecciones internas y reduce enormemente la posibilidad de que llegaran a la candidatura. Pero soslayar eso para darle el brinco por ley y hacerlo valer en legislativos y ayuntamientos, no ayuda a la democracia, no aporta nada para una nueva cultura democrática dentro de los partidos políticos, y contrariamente, podría hacer solo más fina, la corrupción política y el tráfico de influencias.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
