TUBO DE ENSAYO

*Ellos

René Delios

Bien observó Francisco Rojas Toledo el hecho de que, desde una regiduría de la alcaldía tuxtleca le estaban aplicando el “fuego amigo”, en una jugada instrumentada aparentemente por Enoch Araujo pero finalmente afinada por Carlos Raymundo Toledo, lo que finalmente permitió la apertura de la convocatoria para precandidatos a alcaldes, despojando a César Bernardino Serrano Nucamendi de ser el aspirante único, entrando a la competencia Socorro Zavaleta –la señora esposa de Araujo-, y Carlos Pedrero, del poderoso grupo empresarial gubernamental del PAN, al que Araujo Sánchez mira con respeto al grado de señalar que, “deben sacar las manos del proceso interno”, pues no solo cuentan con dinero, sino también con los nexos necesarios en la cúpula nacional para derrumbar el proyecto de su esposa para ser candidata a alcalde por Tuxtla; no creemos que le presten mucha atención a ese asunto de la candidatura, pues ahora a la dirigencia la acaban de ocupar con el escándalo del “cuento chino” que se le enreda entre las manos, pues fue en la era Fox cuando Li Gom logró su nacionalización y nadie investigó –y si se hizo nadie lo apuntó en el acta protocolaria-, que el señor era el rey de las anfetaminas.¿Desde entonces ese chino tenía relaciones serias con el panismo?

Muy aparte de esa vaina, tal y como suponía Rojas Toledo, su sustituta sería la doctora Gloria Luna, que de distinguida dama de partido, además de nuestra sociedad y las ciencias médicas, pasó a diputada plurinominal por su partido en la LXI Legislatura, en la que se dedicó a trabajar y en serio por los derechos de la mujer, además de que fue incansable impulsora de sus derechos propios y desarrollo humano, de ahí que suponemos que eso le valió para llegar al cargo de referencia, esto es a la delegación de la Sedesol, pues como regidora que era del PAN en Tuxtla, no brilló mucho que digamos pues, observó que no tenía ningún caso hacerle sombra a la alcaldesa –además de su amiga-, Chacha Pariente.

Es pues la jugada casi hubiera sido perfecta si no se les cuela Carlos Pedrero, de mucha presencia en la primera estructura de poder, pues fue parte del concejo de seguridad estatal, al cual renunció días antes de que sucediera lo que sucedió, es decir que, él ya sabía que se iba a abrir nuevamente la convocatoria panista para precandidatos a alcaldes, información que, fue de privilegio para pocos.

Y es que el PAN así ha manejado el asunto de sus convocatorias ésta vez: lanzó la de alcaldes pero lo dio ha conocer como cuatro días después; lo mismo con los diputados locales y vive, hoy, un escándalo de jaloneos por las plurinominales que demuestran el cómo por mera asimilación cultural, ha tomado las malas mañas tanto del PRI como del PRD, partidos a los que cuestionó a lo largo de todo el cierre del siglo pasado, y ahora hasta mejora esas “adquisiciones” con tecnología extranjera proveniente especialmente de España.

Pero el asunto es que, ahora, para que Paco Rojas deje de hacer sus últimos movimientos, se anuncia que se va a auditar su periodo como delegado de la Sedesol.

¡Por Dios!

Cuando ese señor llegó al cargo era fin de sexenio; no había ya nada si acaso lo de gasto corriente; los dineros provenientes del Fondem para el Stan, menos que nadie Rojas Toledo se los hubiera dado a Pablo Salazar; esa vaina fue acuerdo entre el exmandatario y Fox. Rojas no tuvo nada que ver, pues ni fue su cercano y ni fue su servil, como tanto arrastrado panista desde la LXI y LXII legislaturas, perfectamente localizables con el detector de metales de tanto que se han llevado a la bolsa en cargos y en encargos.

Si le quieren escarbar se van a encontrar otro muerto –como los millones de dólares de Li Gom- que estaba vivo cuando se llevaba a cabo la elección presidencial, digo.

Así que la vaina esa de la auditoria busca más calmar a Rojas que algo más allá que pudiera exhibir en serio al panismo coorupto, ante la proximidad de las elecciones estatales, incluyendo a los personajes centrales como Enoch Araujo, Carlos Raymundo y Víctor Pérez Sarmiento, agregando quizás a Juan Carlos Moreno Guillén, al que por momentos enrolaron en éste escándalo, algo nada conveniente para su imagen de comisionado de los derechos humanos en el estado, a quien por cierto le acaban de colocar una papa caliente con el caso de Mirena Mollinedo, y el ostigamiento de que fue objeto por policías de Palenque, y que muy seguramente van a negar como niegan todo acto de cobardía y represión desde las esferas del poder, primo.

Digo, porque ahora están filtrando a través de columnas políticas que, Concha Avendaño no fue ni golpeada y ni perdió los tres dientes que le falta a su sonrisa adolorida.

De ese tamaño, carnal.

Así que la elección interna panista por Tuxtla es un jaloneo de barbas que demuestra que en todos los partidos se recurre al tráfico de influencias allá en la cúpula nacional, ante la falta de acuerdo o las ambiciones por sobre todo de sus jefes, cuyos militantes desilusionados ven el cómo por esos intereses, pisotean la imagen de un militante que se la jugó siempre por su partido en tres ocasiones, ganándolas todas: diputado local, alcalde y diputado federal, todo al hilo. Pero ya aprendieron en el PAN a ser traidores.

Y los otros militantes que vivieron nuevamente la misma historia fueron los perredistas.

Tanto que criticaron el triunfo espurio de Calderón, para que cayeran en lo mismo. La elección interna del PRD fue un desaseo completo. Elaboraron un padrón, y llegó rasurado, las suspicacias de fraude permanecen intactas y la confianza de dar un paso adelante en la lucha democrática quedó derruida. Y, ¿quiénes son los responsables? Los que se han aliado con el PAN, los que han legitimado una Presidencia cuestionada por la transparencia y los que van, poco a poco, avalando el proceder panista hasta con una elección cerrada y soberbia que limitó los beneficios de la consulta, sólo a los perredistas militantes: Nueva Izquierda, quienes más, primo.

Por eso un buen sector de la militancia perredista pide que se vuelvan a realizar las elecciones para delegados. Cuando se pide que se haga nuevamente esa elección no se está pidiendo que se recuenten los votos, porque no hay que hacer recuento de un fraude. Se pide un marco legal acorde con la transparencia, y con la voluntad de los votantes para delegados, los cuales entre otras cosas, van a elegir al próximo dirigente nacional del Partido del Sol Azteca, hermano.

¿Puede el PRD ostentar un dirigente nacional pelele y espurio como el que saldrá de esta consulta interna y que “definirá” lo que será el PRD con rumbo a 2012?

Obviamente no.

El PRD si desea ser un factor de cambio en México, no puede seguir con el manejo electoral acuñado por el PRI y bien aprendido por el PAN: elecciones amañadas, padrones rasurados, elecciones elitistas, desprecio a los simpatizantes y bases del partido que aún no se han afiliado. Y lo peor es que sea precisamente Nueva Izquierda, quien se mantiene en práctica viejos vicios nada positivos para la vida democrática de la “Revolución Democrática”.

No merece el PRD verse atajado por el cinismo y las coyunturas de poder. En su camino hacia un mejor entendimiento con la sociedad, sobran las deslealtades, los vicios enrarecidos de soberbia, y los padrones rasurados como los del domingo pasado. Y sobran también los liderazgos espurios y artificiales, como ese que critican en Calderón, pero se aprestan a construir en su CEN gracias a una fallida elección de civilidad y transparencia interna.

Envío

¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

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