Tubo de ensayo

Batas blancas

René Delios

Ya a finales del primer brote de influenza la SSA, a través del vedetismo de su titular, decía que sería en diciembre cuando volvería con más fuerza el virus de la influenza, esto es, el segundo rebrote.
También así lo señaló la OMS, y la criticona de su secretaria general desde Sidney.
La vaina es que no termina aún julio y ya está nuevamente la amenaza encima.
Las autoridades federales se han involucrado en el tema como si se tratara del narcotráfico o la crisis, esto es, como si habláramos de un temible mal social, generando psicosis, repulsión a quien estornuda o que por su trabajo ande sucio -mecánico, yesero, albañil-; desde el sector salud federal han hecho discursos incendiarios, presentaciones y advertencias osadas, del cómo debe la sociedad enfrentar la “emergencia” -cuando tenemos el hambre desde hace tiempo, que se incrementó aún más con 6 millones de nuevos pobres, que es peor que cualquier mal ¿y para ello no tienen la receta?-, y desde luego, el tema se ha usado para distraer situaciones sociopolíticas y económicas, como la crisis mundial, que hizo que se perdieran 450 mil empleos en todo el país, la influenza misma como generadora del ausentismo turístico, la derrota mayúscula que vivió el PAN y el escándalo posterior con la imposición de César Nava, el ex secretario de Calderón, en la presidencia nacional del PAN, como se verificará el día 8 del actual.
Así fue como el secretario de la SSA arremetió contra Chiapas -perredista-, cuando el ex secretario de Salud del estado, Adrián Pérez Vargas, fue exhibido por su homólogo federal, el “actor” José Angel Córdova Villalobos, cuando la entidad sí registraba más casos, pero no más muertes, como otras entidades, lo que el secretario omitió a propósito.
Yucatán es la otra muestra -priísta- en la que, de pronto, apareció la influenza y, curiosamente, la gobernadora de aquella entidad ni se inmutó. Dejó al secretario hablando como loquito y le valió madre que se desgarrara la bata blanca señalando, con la boca llena de tacos de buche, que en el sureste había influenza.
Ni Chiapas y ni Yucatán son el escándalo al respecto, al contrario, ¡cómo nos ha visitado el turismo!
Lo anterior, como una muestra de cómo la influenza ha servido como cortina de humo o de distracción.
Fue claro que Chiapas fue usado por éste secretario de Salud como laboratorio político para confrontar intereses partidistas.
Sólo el señor creyó que la comuna se iba a comer sus mentiras: no es sano que la sociedad sea vista como un ente ignorante y apático, despreocupado de los intereses que mueven a los funcionarios a actuar de determinada manera, ausentes de la simple lógica que rige a la política.
Por eso nuestra sociedad, a la que los de ultraderecha creen influenciable con su verbo plagado de mentiras acumuladas, no votó por el PAN por abusivos, por fracasados, porque no han cumplido promesas de campaña, esa es la verdad.
¿Qué avances tenemos como para reconocerle algo a Calderón?
¿Qué con el Secretario de Salud, cuya dependencia no ha estado a la altura de la emergencia y se vuelve pura boca?
Harían muy bien los gobernadores opositores al PAN en trabar a este hombre mediocre, incapaz, bocón, e insanamente mentiroso como lo es el secretario de la SSA.

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