*Ni al primer hervor
René Delios
El árbitro de las elecciones no la tiene nada fácil. Por lo pronto ya dejó en claro que respetará la libertad de expresión, en una abierta alusión a la intromisión del IFE en su solicitud de retirar videos de internet, único medio en que se harán trizas todos los partidos, porque esa institución no tiene facultades para intervenir, pues curiosamente los legisladores, por olvido, omisión o a sabiendas dejaron fuera a ese medio de la reciente reforma electoral. Las nuevas disposiciones que rigen la contienda no son suficientes para garantizar unos comicios limpios, sin “guerra sucia”, lo que puso de manifiesto que la próxima legislatura tendrá que adecuarla, para que en las elecciones de 2012, los aspirantes presidenciales compitan en un marco de equidad.
Así, estas elecciones federales intermedias se complicaron para el Instituto Federal Electoral, cuyo presidente consejero, Leonardo Valdés Zurita, no da una, aunque los más de los medios lo atacan porque como buen panista, no afloja la lana.
Como tampoco los demás –dan una-, que fueron elegidos como cuotas de partido, y supuestamente tienen experiencia en materia electoral, no lo están demostrando, pues están hechos bolas, o bien están respondiendo a los intereses que representan, es decir, a quienes los eligieron y les deben la chamba.
En tales condiciones no se puede prever un proceso como se esperaba de esta reforma, por lo que desde ahora, se vislumbran conflictos electorales, después del 5 de julio.
Sí, nuevamente no será en los comicios sino los tribunales, los que decidan la mayoría de las diputaciones.
Además, esta elección está contaminada con las declaraciones que se han hecho sobre la posibilidad de que dinero, de procedencia ilícita, se maneje en las campañas de algunos candidatos, lo cual es difícil para el IFE puesto que no tiene las facultades ni la capacidad para evitarlo.
Es por eso que el lunes firmó un convenio con la Secretaría de Gobernación para blindar las campañas, hasta donde se pueda, pues hay que reconocer que la posibilidad de que en las contiendas electorales se maneje dinero del narcotráfico no es nada nuevo, y en esta ocasión fueron los partidos políticos los que propusieron al instituto ese blindaje.
El consejero presidente del IFE, Leonardo Valdés Zurita, hizo notar que tiene intercambio constante de información con la Segob, pero se trata de información reservada, que no puede hacer pública, pero dejó claro, que están tomando medidas para evitar que esos grupos infiltren el proceso electoral.
Y sobre todo, dejó en claro, que los convenios que se han signado con la Secretaría de Gobernación no vulneran la autonomía del instituto. Es decir, que el gobierno no interviene en la elección.
¿Será?
¿Y qué si de pronto empiezan a aparecer nombre de candidatos ligados al narco sin más pruebas que la parte oficial?
Eso va a generar más polémica que objetividad, máxime si se trata de posibles ganadores de la oposición al PAN, en distritos claves.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
