René Delios
*Goteras
Mientras el Instituto Federal Electoral se declaró listo para la contienda electoral federal y pidió a los órganos del estado y a los partidos políticos –obvio los candidatos, primo- asumir su responsabilidad para que haya una mayor participación ciudadana, en los medios de comunicación se extendió la versión que un consejero del IFE en Ocosingo, se murió de influenza humana.Si se murió de eso, pues a actuar en consecuencia, pero que no hagan aparecer la cosa como “un hermético silencio” por parte de las vocalías estatales del IFE, pues si la gripe fue atípica y el compa se murió el lunes 4 de mayo, sería sumamente arbitrario afirmar algo como eso y sin la investigación patológica respectiva, pues entonces ese órgano pecaría de bocón cuando, no es su papel reconocer si fue por influenza humana, y solo le tocaría confirmar su deceso e iniciar así el proceso de sustitución.
Se recuerda que el IFE convoca a la prudencia política, para no afectar un proceso electoral con nuevos elementos jurídicos que incluyen candados electorales y evitar así la presencia de dinero ilegal en el proceso proselitista.
Pero en algunos medios la vaina fue vender, como sea pero vender, como si esa nueva sepa fuera un mundial de fútbol: a sacarle toda la rentabilidad posible.
Y así lo hicieron: le pegaron una madriza a la nación –esa es la verdad- que ha merecido ya la respuesta tardía de la misma OMS, en el sentido de que México ni exporta y ni es la única nación con influenza humana.
Que ya no nos ayuden, me cae: no son nuestros compadres esos de la OMS. A los gringos ni los tocan esos chinos, esos chilenos, esos alemanes o cubanos, y están igual de infectados.
Pero chucho come chucho, pues.
Pero bueno, así es esto del abarrote político, pues a la secretaria de la Organización Mundial de la Salud no se le ocurrió pensar en el tremendo daño que le hacía a México con sus declaraciones incendiarias y en episodio: que ya llegamos a la fase 4, que ya estamos en cinco. Que no nos ubicaron en la categoría seis, capaz queman vivos a los paisanos esos chinos culeros.
Es cuando me regreso y reitero que en aras del lucimiento, los políticos dicen cada barbaridad, que la más de las veces afectan tremendamente al pueblo y nadie les da un apretón de pescuezo, o contrario censu, los periodistas magnificamos “línietazos” o no polemizamos los temas cual se deben, para contrarrestar esos excesos en que caen políticos y compañeros sensacionalistas.
Desde luego que hablamos de medios alto impacto en el mundo, como es este caso, que no apreciaron por fines de lucro, el deterioro a la imagen de toda una nación.
Eso se nos esta revirtiendo, por amarillismo, sensacionalismo: ¿Es justo? ¿Es periodismo? ¿O se debe llegar al extremo aun le cueste mucho a todos los que van a perder su chamba si no llega el turismo programado para el próximo verano?
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
