Las placas
René Delios
No hay que darle mucha vuelta: desaparecer la tenencia impactaría en los ingresos de las entidades federativas pues, son éstas las que cobran éste impuesto y la federación desde ningún lado ha dicho que, sustituiría mediante subsidio, lo equivalente si en su caso desapareciera dicho impuesto por determinación del legislativo federal, que con esta aparente “determinación” para apoyar la economía familiar, juega la disponibilidad financiera de los estados federados.La medida es populista; ahorra una lana a los contribuyentes pero, limita en acciones a las entidades, si la federación no responde y, más que la verdad no se le puede obligar: el presupuesto ya esta dado en la Lay de Egresos e ingresos 2009, de la federación y cada entidad ya sabe cuanto le toca en los ramos 33 y rubro 4.
Nacido de la urgencia económica, los impuestos por tenencia y autos nuevos fueron instaurados en 1968, como se ha escrito, para contar con dinero fresco y especial para las olimpiadas de ese año, que fueron en parte marco de una de las masacres de estudiantes más lamentables del pasado siglo latinoamericano.
Fueron concebidos como emergentes, y llevan cuarenta años vigentes, lo que hace a México uno de los tres países que cobran dicho impuesto a sus nacionales. Luego de ese lapso, nace la propuesta para eliminar dentro de un mes el pago del impuesto por tenencia vehicular en un año electoral, precisamente intermedio en el sexenio, definitorio en los perfiles políticos para 2012, y cuyas lecturas estadísticas serán material de análisis por varios meses para los politólogos de los partidos.
Los gobiernos de las entidades quedan en predicamento, y gobernadores como Fidel Herrera de Veracruz, Peña Nieto del Estado de México y Amalia García de Zacatecas, tragando saliva y a pregunta expresa respondieron que si es decisión de la mayoría legislativa, habrá que acatarla, pero de que impactaba en las arcas de los estados, ni duda.
-¿Y si lo repone la federación?- Amalia solo sonrió, pues la polémica tiene días y el gordito Cartens Cartens no ha dicho absolutamente nada, pues se sabe que no es partidario de los subsidios, pues para él ya llegó la hora de tabular tal cual son las cosas de costos y tasas, y por eso dice que el peso esta subvaluado, en alusión a su costo ante el dólar en comparación a sus reservas internacionales y a la solides del Banco de México.
Pero la especulación es permitida aun el costo social que representa, en aras del libre mercado.
Pero esa es otra vaina: la que nos ocupa es la de la tenencia, que de acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, representa 64.5% de los incentivos económicos de las entidades, que es algo serio: cifras de la dependencia muestran que en 2006 los estados de México, Jalisco, Nuevo León y el Distrito Federal se llevaron 54% del impuesto.
El especialista de El Universal -28 de febrero- Herbert Bettinger afirmó que los estados serán los únicos perdedores, pues son los que reciben la recaudación. “A la Secretaría de Hacienda no le pasa nada”, publicó.
Por eso el gordito Cartens ni se inmuta.
Pero nunca faltan los genios dentro de la política: en Nuevo León –que se supone son duchos para hacer paga-, el Congreso local apoyó la propuesta. El presidente de la Comisión de Hacienda, Noé Torres Mata, dijo que los ingresos por ese cobro -unos mil millones de pesos, compadre- se pueden compensar con otros rubros, y que el gobernador José Natividad González Parrás lo manda a pendejear en columnas nacionales y locales, por ignorar el we que, si tiene como conseguir mil, a lo mejor sabe como conseguir dos mil millones “compensados con otros rubros”, pues la versión del diputado neolonés fue enrollada bien apretadita con dinero narco como vía posible de sustituir la “perdida” de la tenencia.
En el mismo sentido, el diputado priísta Juan Carlos Campos Ponce, de la Comisión de Hacienda y Deuda Pública del Congreso de Michoacán, consideró que la entidad no sufrirá importantes pérdidas, y no volvió hablar más, luego que desde “La Voz de Michoacán” –ese combativo semanario- le preguntaran al legislador si la reposición del billete se lo darían en dólares integrantes de su “familia” michoacana.
En Veracruz, el socarrón gobernador Fidel Herrera también avaló la propuesta, pero cuando le dijeron que era tanto, se echo para atrás con un “coño, no mames”.
Porque aunque usted no lo crea, hay gobernadores que no saben ni por donde llegan los billetes, solo aparecen obras, muchas veces superiores a la capacidad técnica de su gobierno y no se preguntan –soberbios- de dónde salió la cosa, cuando no se cuenta con capacidad ni técnica ni financiera pero entonces aparece el ¡Qué chingones colaboradores tengo!, y terminado el sexenio, se dan cuenta que eran unos ratas que, son al final de cuentas los que, firman todo y sacan tajada pues, un gobernador nunca firma nada comprometedor.
Al momento los gobiernos de casi todo el país se mantienen en contra, y los que se oponen a toda costa son los de Aguascalientes, Chihuahua, Campeche, Hidalgo, Morelos, Yucatán y Zacatecas.
En el caso de Chiapas no sabemos posición, pero se adivina: el predial es un ingreso importante; quitárselo al estado sería un impacto importante en sus arcas públicas, y solo esperemos que no salga por ahí un genio diciendo que habría manera de “compensarlo con otros rubros” cuando, sabemos, qué PIB e ingreso percapita tenemos en Chiapas en comparación a la media nacional.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
