*Ni a donde
René Delos
Al PRD chiapaneco lo ahogan dos cosas claras: la burocracia partidista y su corrupción política; no podemos hablar aun, por lo visto en la lista de unidad, de candidaturas abiertas a las bases, de elección democrática.
Es a todas luces una repartición de poder a las cofradías.Y entonces ¿Qué con la democracia interna?
En términos históricos los partidos tienen una existencia vinculada con la democracia.
En sus inicios la democracia fue sin partidos tal y como hoy los conocemos. Pero consolidada la idea de partido político, es que se empezó a practicar el formato representativo proporcional, a tal grado que –se supone- no es posible ésta representatividad sin la participación activa de los partidos y su trabajo político en busca de varios objetivos dentro del ejercicio político que incluye a lo medular: el voto.
Pero por lo que vemos a los partidos los están haciendo solo unas agencias de colocaciones; la militancia no está votando a sus candidatos.
¿Qué no saben que en las sociedades modernas y democráticas los partidos representan una serie de relevantes funciones para la sociedad y el Estado? Ahí es dónde debería destacar su participación en los procesos electorales, en la integración de las instituciones de representación y de gobierno –o sea, el legislativo o el ejecutivo, incluyendo al ayuntamiento, please, y no lo que vemos: todo cupular-, en que los partidos son actores fundamentales para la socialización de la política, la generación de opinión pública, reactivando o mejor dicho, retroalimentando al sistema de partidos que ofrece a la ciudadanía diversos programas y proyectos políticos, al tiempo de que permite un juego institucional de pesos y contrapesos, necesario en la vida democrática de toda nación, y que algunos llaman pluralidad partidista.
Pero ¿Cómo hablar de democracia desde la casa de la imposición?
O alguien puede decirme otra definición de lo que sucede en cada partido político, incluyendo al PRD, que fue el tema que abre este bodrio.
La cosa es que ya más o menos, ese partido tiene definidos a sus candidatos a diputados federales, los cuales 8 de 12 son por el Distrito I, Palenque: Juan Carlos López Fernández, actual diputado local por ese distrito al norte-selva, que se va sin concluir su compromiso a quienes les dijo que, los representaría hasta el final en la LXIII Legisla tura local. Por el Distrito II, Bochil: José Luis Abarca Cabrera, también diputado local por Bochil que la busca so pretexto ahora de que en San Lázaro, podrá cumplir más y mejor sus promesas.
Por el Distrito III, Ocosingo: José López Hernández, quien ha sido líder campesino de siempre y los ha representado en varios foros de América, y en Chiapas fue incluso secretario de pueblos indios sin más gloria, y no escribe y ni dice nada sobre la pobreza en Chiapas por razones obvias.
Por el Distrito IV, Ocozocoautla, Candelaria Reyes Aguilar, del grupo de los Morales, según unos, y que ya fue diputada local por ese distrito, siendo la única mujer que los misógenos perredistas han aceptado a la fecha, y a quien los especialistas no le otorgan mucha luz, como sucede hoy con Holly Matus en la LX Federal.
Por Tuxtla Distrito VI, Corazón Gómez Consuegra –que en su casa lo conocen- y bueno, le acomodan al lado a Ariel Gómez el Chunco, para que levante por él, en el Distrito IX Tuxtla; por el Distrito VIII, Comitán, va Luis Darinel Alvarado Villatoro, otro diputado local que se va a cumplir mejor su palabra al D.F., y por Distrito X, Villaflores, Ernesto Gutiérrez Villanueva, ex secretario del campo que, trabaja en la entidad desde el gobierno municipal de Juan Sabines Guerrero.
A lo mejor todos éstos personajes son unas lumbreras, y hasta se la parten por Chiapas si es que ganan las elecciones; la vaina es el cómo llegan a la candidatura.
Aquí cabe aquello de que la grandeza no esta en los actos, sino en la manera de realizarlos.
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
