René Delios
Guatemala, Guatemala.- Los directivos del Frente de Periodistas Chiapanecos, organizan su tercer congreso y a la vez, el primer encuentro mesoamericano de periodistas, un esfuerzo continental que busca unificar criterios en torno al trabajo periodístico y las dificultades que viven los periodistas para ejercerlo.Ante esto, varios de los periodistas de Chiapas nos desplazamos por el mundo latinoamericano, para invitarlos a que en marzo, vengan a Chiapas a exponer la condición y la visión del ejercicio periodístico en su país.
Sin ver muchos puntos en común aparecerán.
Empresarios de medios muy ricos con sus empresas pobres y sin equipos de punta, desplazamiento de las ideas, negociaciones concertasesionadas, censura de facto, nulos derechos laborales, en fin.
Doble contra sencillo.
Pero bueno; en el centro del país, la cosa es distinta.
Aun recuerdo cuando Octavio Paz escribió en La Jornada en 1988, aquella serie de entregas denominadas “El rompimiento del arca de la alianza”, que en tres tantos analizó el fenómeno político que vivía en ese momento México, y vaticinó que el cambio necesariamente se daría de lo colateral al centro, es decir, de provincia hacia la capital de la República.
Un año después 1989-, Ernesto Rufo Appel, se convertía en el primer gobernador de un partido de oposición al régimen priista, y casi dos sexenios después, el PAN lograba la presidencia de la República.
Desde luego que Paz cuando analizó el ámbito, lo hizo a partir de la duda sembrada por la “caída del sistema”, y la reacción social que ello podría generar.
A partir de ahí, los medios en el centro del país iniciaron cierta apertura, que se fue expandiendo y consolidando, hasta que llegó el PAN a la presidencia, sin oficio de gobierno, y se empezó a condicionar descaradamente la publicidad a los medios cuyos periodistas fueran críticos.
Ese criterio se extendió a todo el país deteniendo un tanto el proceso de denuncia que es tanto plural como integral, y por lo tanto democratizador, como la educación.
Pero ya sabremos que piensa el periodismo mesoamericano, en éste próximo mes de marzo.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
