Para las Candes y candidas de mi familia y amigos distantes: Candelaria Rodríguez (Cuñada), Candelaria Rodríguez (Sobrina), Candelaria Molina (Amiga), Candido Guerrero (Amigo).
*Tendidos del río
René Delios
Ahí donde cruza el Grijalva frente a la iglesia grande construida por los Dominicos hará tres siglos, ahí dónde vi a los Chuntae danzar toda la noche de iglesia en iglesia, hasta contar 22 mientras nos derrumbabamos tres six entre la Tinisima y éste escribidor de bodrios; ahí en esa población fundada el primero de marzo de 1528 por el capitán Diego de Mazariegos con el nombre de Villa Real de Chiapa, alrededor de la frondosa Pochota que se encuentra sobre la margen derecha del río Grande, y cerquita a una fuente mudejar conocida popularmente como La Pila, construida en 1562 por el fraile Rodrigo de León; y que entre 1554 y 1572, Fray Pedro de Barrientos construyó el templo de Santo Domingo de Guzmán, conocido como la Iglesia Grande, me pasé una noche de “combate” con fuegos artificiales que no se me va a olvidar nunca, cuando disfruté como enano acompañado también por el Carbonell, de la feria de San Sebastián. Ahí mismo donde las señoras todas, son hermanas y se abrazan en las noches cálidas y frescas, y saben a pan y a tasajo con pepita y a pozol y cazueleja, y a ladrillo cosido a la leña porque eso lo hace menos poros, ahí a dónde mis amigos pernoctan y decimos que es de todos ese pueblo de parachicos interminables, traviesos y despiertos al chinchin y al trago, al sonido de la marimba, marimbulí, marímbula, dijera Joaquín Vázquez.
Ahí en dónde se juntan el Tesechoacan y el Papaloapan, en dónde dicen los que lo creen que nació Agustín Lara y hasta le pusieron museo en una casa que fue de faroleros de río, ahí en dónde sueltan toros a mansalva y a veces los maltratan para que sean más agresivos, y en dónde las noticias de desquebrajados ya no impactan a nadie. Ahí en dónde el toro de cacahuate y el tequila, la cerveza y los Guabinos son mezcla obligada en la tertulia de la “Candelaria”, ahí en dónde las noches de guapango recuerdan al “Tío Costilla”, y el retorno del “Amor Puro” y aquello de “aaaaarranque con superior, luego me seguí con víctorias que me superior a gloria ya emparadito en sudor, de ahí un desarmador pues el vodka lo dejé pendiente pues me podía marear, así que decidí tomar litro y medio de agua ardiente”… ahí en dónde la concurrencia es necia y prohibió que los stan taparan la arquitectura.
Ahí estuve.
Estuve en San Sebastián en Chiapa y en Candelaria en Tlacotalpan; pueblos centenarios de Chiapas y Veracruz con la cualidad única que cada cual, son el origen de todo; lo que es Chiapa de Corzo para Chiapas lo es Tlacotalpan para Veracruz “Tomando toro de miel hasta terminar el frasco, tres botellas de san Marcos y otra de Viejo Vergel, de don Pedro fueron tres y para terminar las hebra, litro y medio de ginebra y otra de vino tinto, del cañvar fueron cinco y cuatro de etiqueta negra”…
(No es esta una crónica; sino la consecuencia de una vueltecita al ciber de al lado a la presidencia de este hermoso lugar, bye).
Luego nos frecuentamos, porque dicen que va a estar de pelos sueltos el carnaval jarocho.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
