*Otra ves la misma vaina
René Delios
Me recontra lleva… “Las alumnas de bachillerato de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) no podrán usar minifaldas, como medida para prevenir la violencia de género. Las faldas sumamente cortas que visten algunas estudiantes se convierten en una invitación para ser agredidas o molestadas, no sólo dentro de la universidad, sino en el exterior, apuntó el rector de la máxima casa de estudios, Héctor Melesio Cuen Ojeda; dijo que la recomendación de no usar minifaldas cuenta con la anuencia de los padres de familia, quienes aconsejarán a las jóvenes a bajar la bastilla de sus faldas a la rodilla, sin menoscabo de sus derechos a portar el tipo de vestimenta que ellas deseen”.
Y eso viene de un rector universitario.
Son nimias: ¿porqué éste rector, así como los arzobispos de Santo Domingo y de Durango, o ese alcalde de Guanajuato o los legisladores del DF, no van a la plaza pública de sus respectivos pueblos, y se desgarran las vestiduras en protesta por los asesinatos de que son objeto las mujeres en Ciudad Juárez?
Culeros.
La costumbre de los políticos y legisladores de dar de qué hablar en sus áreas de trabajo, sea por lo que hacen o por lo que dejan de hacer, ha llevado al asombro a la sociedad que representan.
Más allá de las propuestas que en generan beneficio para la sociedad, las más comentadas suelen ser las que desatan polémica o las que rondan por los límites de lo absurdo. Estas últimas, casi siempre chispazos de los Congresos y legislaturas locales.
Grises.
La iniciativa más reciente fue obra del intelecto del diputado petista Mónico Castillo en el Congreso de Sonora, quien propuso una reforma muy sui generis para impedir que la cerveza se venda fría a los consumidores en las tiendas de autoservicio o expendios de bebidas de la entidad en la idea tonta de que ello desanime a su consumo, e incidir en la baja de los índices de accidentes automovilísticos por alcohol, como si todos los accidentados tomaran cerveza, y en el extremo, propuso que los depósitos de cerveza abran sólo de las 14:00 a las 21:00 horas, para que se reduzca el periodo que tiene la gente para comprar la bebida embriagante.
En Tuxtla, en el periodo lejano de la señora Victoria Rincón Carrillo, su cabildo determinó a petición de ella, que los antros cerrarán a las dos o tres de la mañana a lo más, con gente adentro y que, las cantinas y bares diurnos cerrarán a las seis, siete a lo más con gente adentro, con la misma idea anterior, de incidir a la baja del alcoholismo.
Como se recordará en el extremo de lo absurdo, el alcalde panista de Guanajuato, Eduardo Romero Hicks, impulsaba medidas para mandar a prisión a las parejas que se besarán apasionadamente en lugares públicos, a quienes adopten actitudes obscenas que ofendan o causen molestia, y a las personas que, sin permiso, realicen manifestaciones públicas.
Hijodesuputamadre (¿O tiene una mejor definición? Si así es, me la manda a rene_delios@hotmail.com, y la hago pública, me cae, porque ser un mata pasiones y aparte un censurador de la libre manifestación de las ideas a la hora que sea, debe tener una definición faraónica o bien valdría la pena hasta inventarle un neologismo).
Mire usted, un beso de a “cartón de cerveza” o gritar “pinche güey” en la calle iba a ser causa de arresto o una multa de hasta mil 560 pesos, según las reformas hechas al ‘Bando de Policía y Buen Gobierno’ del Ayuntamiento guanajuatense. Todo eso se fue a la basura y, desde luego que el gobernador de Guanajuato declaró que ese estado era la entidad “del beso”, sobre todo su capital, famosa entre otras cosas por el “callejón del beso”, en que unos enamorados tiempo ha, se daban un picorete atrevido de balcón a balcón, desafiando la gravedad.
Así como el alcohol, el cigarro y la droga han sido tema de debate en los palacios legislativos del país, las minifaldas también han tenido su papel protagónico entre algunos sectores de la sociedad y especialmente entre los clérigos católicos que se han anunciado como los portadores de las normas de la moral pública, y entre ellos hay tales desviaciones que dejan asombrados a los moralinos del mundo, menos a los que los vemos como lo que son: hombres con pasiones de buro; ahí tenemos la pederastia. Pero esa es otra vaina; la que nos ocupa es la minifalda –que alguna vez trataron de prohibir en Guadalajara-, a la que el arzobispo de Durango responsabilizó de ser incitadora de bajas pasiones, porque las mujeres dejan ver sus hermosas piernas.
Qué bueno que las chamacas no le hacen caso a éste tipo de declaraciones absurdas, que incluyó a otro we como el rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuen Ojeda, quien en tono científico señaló que la escalada de violencia en Culiacán podía ser frenada prohibiendo a las alumnas de la máxima casa de estudios de esa entidad, el uso de las minifaldas.
Lo deberían de suspender.
Pero estas tonteras no son privativas de los panistas: recientemente se limitó la venta de alcohol en los establecimientos del DF. El pasado mes de diciembre, los diputados de la Asamblea Legislativa aprobaron que la venta de alcohol en bares, discotecas y restaurantes sea hasta las 02:30 horas, y que estos cierren sus puertas a las 03:00 horas. Eso incluyó la desaparición de la llamada ‘barra libre’, y fijar el horario de las tardeadas de 12:00 a 20:00 horas y prohibir a las vinaterías el expendio de licor después de la media noche.
Pero bueno, que se puede hacer con la política de lo absurdo, con una serie de legisladores incultos y vetustos hasta la madre que hacen planteamientos fuera del contexto social, que necesariamente deben analizar sin tendencias moralinas para poder entenderlo y por ende, interpretarlo, en la mayúscula que si los más la practican, es porque están frente a una tendencia popular, como lo fue el rock o probar la marihuana en la Universidad, o iniciar aceptando que hay una pobreza tremenda, que orilla al alcoholismo, drogadicción y su desprendimiento peor: la delincuencia y la más cabrona, la delincuencia juvenil.
No es la ropa atrevida la que motiva al violador: es un desquiciamiento interior que desborda la lujuria, que no reclama necesariamente a una mujer joven y atractivamente vestida, compadre; no es el alcoholismo consecuencia de los expendios o antros abiertos en la noche pues el alcohólico toma sin tiempo medido. Los violadores existen desde antes que se concibiera la idea de que las mujeres enseñarían algún día el tobillo, y el alcoholismo se da aun las prohibiciones extremas, como sucedió en Estados Unidos en el primer tercio del siglo XX.
Así que por favor, los señores del clero y los gobernantes y representantes populares deben ocuparse de lo suyo, y dejar en paz los modos del pueblo, que es sabio, precisamente por eso, por pueblo.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
