*De a primos
René Delios
El doctor Herminio Fernando Chanona Pérez se ha destacado por olvidar que la entidad tiene que ser tratada con pinzas, pues ya ha causado tres serios trabones que aun no se superan.
Soberbio, el convergero atoró las platicas con la Matumaczá, generó el primer preso político del régimen y tiene un plantón permanente de estudiantes, maestros y funcionarios de la Universidad maya de San Cristóbal, en el parque central, frente a palacio.Ciertamente, las universidades patitos deben ser cerradas, pero que no finjan demencia en esa secretario gris, porque le disculpan de más a otras de “prestigio” cuyos programas de investigación y publicación son nulos, y se han convertido en el puro lucro, vomitando egresados a lo maldito aun lo escaso del campo laboral.
Digo, si se trata de ir a lo dere, pues a lo dere.
El caso de Yau es lamentable. Herminio lo demandó por lesiones y asociación delictuosa, acusación esta última que hace delincuente a Yau, y no funcionario de Sabines que es lo que era hasta su detención.
No es Yau integrante de banda alguna, ni tiene antecedentes penales para que desde la fiscalía le hagan toda la parafernalia vista en su contra, y que ya han vivido otros, especialmente en el sexenio pasado.
Y como éste señor no tiene nada que esconder, y a un ello le están dando vueltas a su asunto desde la administración de justicia, pues lo declaramos preso político, el primero del régimen, gracias a las torceduras de don Herminio en la estructura actual de poder.
La tercera vaina es Mactumaczá. La cosa se complicaba hasta que, los chavos fueron atendidos por el propio Sabines.
Y empezaron a surgir las cosas.
Herminio “Kit” Chanona se siente intocable por ser parte de la cofradía negra de Elba Esther Gordillo, chiapaneca dirigente del SNTE, quien controla a la vez la educación básica a través de su yerno, Fernando González Sánchez, subsecretario de educación básica de la SEP. Muy oronda, la maestra hoy abeja mayor del Panal, dijo no hace mucho lo que cayó por años, en torno a la necesidad de modernizar la educación en México, anquilosada en un modelo nacionalista a discusión, por lo que limita a el pensamiento libertario.
A ese poderoso grupo pertenece el doctor Herminio, pero ya supimos que no es del todo aceptado por su soberbia, altanería y hasta contraposición a las disposiciones del ejecutivo, como lo fue con el caso de Mactumactzá. Lo mismo pudiewra suceder en el caso de la Universidad Maya. Esos muchachos se prepararon, hay que evaluarlos y darles reconocimientos a sus estudios. Con que metan al bote a quienes los estafaron no les remedia nada. A lo más el estado cumple con la ley, pero desampara a éstos jóvenes.
Ahí es en dónde debe aparecer el sentido común de los funcionarios, y no la frialdad con que Gilberto De los Santos refiere el tema, ante la angustia de los chavos, que leen al funcionario lapidario decir que “cero” para la escuela, pero que hay algunas alternativas para ellos.
¿Cuáles? Si les va a ofrecer miserias mejor que se sequen bajo el sol del parque central, protestando. Si les va a decir que los evaluarán para certificarlos, de una vez.
Pero si desde la cabeza hay soberbia, en los pies hay tropezones.
Matraz
La iniciativa de reforma fiscal que el presidente de la República, Felipe Calderón, recientemente envió al Poder Legislativo, con justa razón, ha llamado la atención de todos los medios informativos del país y por lo cual, diversos actores económicos, políticos y sociales, han expresado sus posturas y comentarios.
La discusión se centra en el tema del ISR, el ITU y sobre los esquemas propuestos para quienes se encuentran en la informalidad o bien, de contribuyentes que reciben ingresos, los cuales no son declarados. Por supuesto que son parte importante de la reforma, pero hay otros, igualmente sustanciales, de los cuales poco se ha dicho.
Particularmente, hay un tema muy importante propuesto por el titular del Ejecutivo de la Unión, sobre del cual no ha sido comentado suficientemente en los medios: La iniciativa de adición al artículo 73 de la Constitución, para que las entidades federativas puedan imponer contribuciones locales a la venta final de gasolina y diesel, así como al consumo final de tabacos labrados y cervezas, que se realicen dentro de su territorio.
Y hasta ahí se las dejo.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
