TUBO DE ENSAYO

*Los asomados

René Delios

Ni negar que se empiezan a calentar los aspirantes a diputados federales; algunos serán frenados, otros desafiarán las instrucciones. Siempre pasa con los que se sienten los idóneos, peor con los que se dicen los ungidos, los favorecidos por las masas, pero ni qué decir de los apadrinados, sea desde la cúpula de los partidos o desde el poder mismo.Según esto ya la tienen segura, “amarrada”, pero en éstas federales intermedias hay mucho blindaje para cuidar de dónde viene la paga, incluso para las precampañas; va a ser notorio el o la que dispense billetes.
No creemos que cambie mucho la “técnica” de selección de candidatos –tráfico de influencias, corrupción política; los más ignorantes de su entorno social y desde luego, del sentir real en sus entidades.
¿Los líderes naturales? No, esos tienen mucho tiempo que están ausentes de las cámaras de la Unión; hoy llegan nuevos rostros, de última generación. ¡Claro! Aun hay coladitos del siglo pasado, enmascarados de cambio generacional.
Los mismos y de ellos no se espera mucho.
Ya tiene tres décadas de que inició el ciclo de las reformas electorales en México; cinco sexenios y aun no encuentran uno código electoral definitivo, inviolable, y eso que casi cambiaron todos los artículos del hoy Cofipe en ese lapso, y los mismo pasó en los estados en los que cada gobierno le mete mano a las constituciones estatales hasta hacer de éstas extensas lagunas jurídicas que aprovecha todo mundo.
Nuevas normas constitucionales, nuevas leyes, nuevas instituciones, nuevas reglas, nuevas prácticas. Los cambios fueron graduales, paulatinos; sólo entre 1990 y 1996 se dio un aceleramiento y luego pa´bajo.
Pero lo que sigue vigente es el mentado sistema de partidos, prácticamente inalterable, o mejor dicho su configuración: derecho, social democracia y centro izquierda; tres fuerzas, no concretas, pues están divididas en corrientes internas, “expresiones”, que han sido como una agencia de colocaciones.
¿Qué tenemos de todo eso?
Sí, ya sé que los más dicen que no tenemos democracia, pero la verdad de un sistema con un partido casi único y dos opositores menores que lo legitimaban al competir, se llegó a la alternancia, a la pluralidad en las cámaras y desde luego, a la idea grande de que nadie la tiene segura, aun los padrinos en el gobierno.
¿Pero cuales son los escenarios político partidistas en los partidos con presencia estatal?
Sabemos que tanto el PVEM, PT, Convergencia y Panal aun son agencia de colocaciones de políticos “profesionales” que se pasaron el sexenio pasado enmudecidos, y refrendarán su silencio ante lo que decidan desde las “dos torres” –sus dirigencias y la elite política local-, quienes van por sus partidos distrito por distrito y puede que hasta por las pluris circunscripcional, primo.
No vislumbro indisciplinas.
El PRI la cosa está cantada.
La reciente visita de Beatriz Paredes Rangel no fue un viaje de fortalecimiento de partido; no fue para venirles a dar un mensaje a los priistas del estado; se descifraron los códigos, se amarraron los acuerdos, se establecieron los compromisos.
Como lo saben hacer los priistas.
En el PRD hay río revuelto.
Las consecuencias del lodazal nacional de ese partido es vértice en la frecuencia estatal.
A través de ese partido puede llegar de todo a San Lázaro, quien sea. Lo que sea, o haya sido ayer, incluso panista, me cae.
Perdieron la vergüenza ante la militancia, no respetan los estatutos: la corrupción política y el tráfico de influencias en sus entrañas es una denuncia real. Mucha gente valiosa se ha retirado de ese partido. Los dirigentes naturales ya no participan en sus demagogias.
Resultaron con más vergüenza.
Muy poco o nada se va a decidir en la dirigencia estatal del PRD. Aparentemente no hay una dirigencia fuerte, creo que se mantiene en bajo perfil, mientras Pío López Obrador arenga y arenga como si fuera la voz del perredismo chiapaneco.
Luego de que se interpuso queja ante el IFE para que el tabasqueño explicara “quien pompó” tanto dinero para movilizar a tantísima gente por todo el país y generar una estructura paralela al PRD, la cosa se silenció.
Más aun cuando floreció que usa guaruras como lo hacen hoy los panistas, como lo hacían otrora los priistas, con cargo –off course- al erario del Gobierno del Distrito federal.
No, si desgarrarse las vestiduras como los baños de pueblo y la explotación de la pobreza son cosa que ya no son exclusividad en campañas políticas, y es tanto el desgaste que ya no convencen al gran elector, y si no baja la tasa de abstencionismo en éstas federales intermedias, habrá de analizarse la posibilidad de una segunda ronda para legitimar el proceso electoral mismo –aun se evidencia la poca popularidad del gobierno-, especialmente porque ¡Oh ironía! a los políticos de los partidos no parece importarles el voto, médula de su trabajo político y razón de ser de esos institutos partidistas por los que, los ciudadanos en calidad de militantes, externan su pensamiento político para que, sus representantes populares los hagan oír en las cámaras.
Por eso la democracia es magistral, por esa pluralidad que contiene y mantiene, y posibilita que la voz de los menos se escuche igual que la de los más, enriqueciendo los contenidos sociales de las propuestas, el pensamiento político de los discursos, los planteamientos temáticos del gobierno y sus políticas a aterrizar.
Pero no, no lo ven; no muestran ninguna alarma ante el abstencionismo bárbaro que en algunas entidades ha superado el 50 por ciento de la lista nominal, deslegitimando socialmente al representante popular triunfador, aun jurídicamente sea el ganador por mayoría relativa.
Ese concepto jurídico es el que debe ya cambiar.

Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

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