Dinero fresco
René Delios
La noticia de que empresas alemanas comprarían a Chiapas más de mil toneladas de café, es un aliciente y a la vez una garantía para que otras naciones, procedan a lo mismo, y ello genere divisas y desde luego, ocupación en ese y otros productos de exportación, que le harían muy bien al agro chiapaneco, que para el año próximo merecerá una inversión de tres mil 500 millones de pesos por parte de la federación.
Por otro lado la inversión pública y privada tanto local, nacional y extranjera de poco más de 44 mil millones de pesos que se registró en éste año, permitió la reactivación de la economía.
Chiapas encuentra vías que posibiliten que el impacto de la crisis financiera no sea tan desastroso como se prevé, y mientras en otras entidades los despidos se dan en masa, en la entidad no se han registrados datos en ese sentido.
Las primeras impactadas en la nación son las compañías automotrices, que en distritos como Monterrey, Orizaba, Puebla, ya empiezan a resentir los efectos, y se anuncia que para finales de éste año, las armadoras al menos despedirán a mil 600 empleados, mientras las manufactureras –de las que nadie habla-, entienden el impacto por más de tres mil trabajadores, tendencias que se mantendrán a lo largo de varias meses, hasta que se registren los primeros signos de la recuperación, planteada por los analistas optimistas, para noviembre de 2009, aunque los hay que señalan que los efectos serán aun visibles hasta mediados de 2010.
Pero de Chiapas no se dice nada.
Contrariamente los presidentes de las cámaras de prestadores de bienes y servicios, dicen que Chiapas esta preparado para afrontar la crisis financiera, y se sugiere que le den la panacea a todo el mundo, especialmente a las naciones pobres que se harán más pobres, agregando que en México, de octubre a la fecha, se han ido del país del puro miedo, 22 mil millones de dólares.
No sabemos si los señores del dinero en Chiapas no son parte de ese numeraje de ceros, pero nos queda claro que no van a sacrificar nada sin obtener algo a cambio.
El gran problema del estado mexicano con el empresario ha sido que de siempre lo ha protegido; si bien el paternalismo se ha reducido, la materia de los subsidios sigue siendo un dolor de cabeza para el gobierno, que no encuentra la vía de que los productores y generadores de “riqueza”, sean de una vez autosuficientes, y dejen de sangrar al gobierno para que éste se dedique a sacar del atolladero al verdadero problema de la recesión: los 40 millones de pobres que acabarán más pobres y resentidos socialmente, por la inoperancia de sus gobiernos.
Ya no la buena comida, sino una comida que llene, no se ve en todas las mesas y los kilos de tortilla, frijol y chile son lo común de a diario, para ésta gente dolorosamente olvidada por su país.
¿Comerán –ya no pavo- pollo en navidad?
Lo dudo, menos que tengan su sidra, para brindar y lejano como el cielo la posibilidad de que cada integrante de la casa o casucha para ser más exactos, podrán tener doce uvas para celebrar las campanadas.
¿A quien engañan con eso de que la crisis no va a impactar en la sociedad chiapaneca?
La sociedad chiapaneca esta impactada desde hace tiempo; los mismos índices oficiales lo reseñan, en 28 municipios con menos desarrollo humano en el país, de los cien que hay.
¿Reflejo de qué será?
No, no se vale que desde las mismas cámaras o dependencias pretendan minimizar un asunto muy serio; contrariamente hay que decirle a la gente que va en serio, y que sean prudentes con su dinero, solo eso.
Hay estrategias encaminadas a que esto no se vuelva un caos social como va a suceder en naciones africanas, asiáticas y puede que de Latinoamérica, con la excepción de que México tiene petróleo –que se vendió muy bien en éste año y parte del pasado-, esos veneros negros que nos dio el diablo, por parodiar sin dudar, a Juan de Dios Peza.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
