TUBO DE ENSAYO

*Una es la mirada

René Delios

Para Juan Sabines la situación social de la mujer ha sido un imperativo constante en su agenda de trabajo.
El estado es una de las entidades que cuentan con mayor número de mujeres en desventaja social, y ello incluye a mujeres de muy diversa edad. En estos momentos, el gobierno estatal apoya a través de proyectos productivos a madres solteras que desean solventar una vida digna. Las mujeres mayores también han sido atendidas mediante apoyos económicos dentro del programa amanecer, que es entregado como parte de un acto de justicia que el gobierno estatal traduce en actos administrativos de sentido social.
Desde el inicio de su administración Sabines instruyó a sus colaboradores para que organizaran proyectos que sirvan de apoyo a las mujeres productivas de su entidad. En realidad, toda mujer es, o puede ser, un agente productivo.
Hace falta sin embargo, el apoyo que esta vez el gobierno estatal organizó, para que las tareas en favor del bienestar económico de una familia, sean efectivas. A través de la Secretaría del campo, el gobierno estatal entregó apoyos a Mujeres Organizadas.
Este apoyo se traduce en solvencia para aquellas mujeres que, deseosas de participar en una actividad económicamente productiva, aprenden a realizar diversas labores en el medio rural.
No tengo idea si la dependencia capacita a las mujeres participantes del proyecto, en cría y engorda de algún tipo de ganado o siembra, pero sí conozco que hay financiamientos para labores de costura, lavandería y cocina. También se les brindan apoyos materiales para dichas actividades.
El hecho se traduce en un ambiente positivo para la familia, pues una mujer que se sabe copartícipe del sostén económico del hogar, anima a su familia a la superación. En muchos casos además, estas mujeres son el único sostén de su familia, por lo que el apoyo tiene doble valor.
Ya sé que ayer fue el Día Internacional de la No Violencia en contra de las Mujeres, pero quise abrir optimista esta entrega: hubo 26 mil denuncias en este año sobre violencia intrafamiliar, el doble que en 2007, lo cual se ve impresionante. Aquí lo importante es señalar que el año pasado hubo a lo mejor la misma incidencia pero menos denuncias, es decir, que para 2008 la cultura de la denuncia se incrementó y eso es bueno –y de ahí el abultamiento de la cifra-, pues es lo que permite que se aplique la ley en contra de los golpeadores.
En este sentido, la cultura encaminada a reducir la violencia intrafamiliar –pues no solo debe ser el objetivo castigarla- debe de dirigirse a los hombres, y qué mejor –insisto- que se dé desde la misma escuela, pues sabemos que lamentablemente se da también la violencia en el noviazgo, que es desde donde un individuo adquiere la idea de posesión sobre la pareja, en un equívoco que llaman machismo pero que es, obviamente una asimilación cultural de tiempo ha: “el hombre manda”.
Mientras el asunto no se aborde desde la raíz cultural, el trabajo va a ser muy difícil, como complejo.
No soy un especialista en eso, más bien soy la consecuencia pues ni negar que pecaba de lo mismo, y fui directamente informado, convencido y porqué no, educado, por luchadoras sociales en ese ámbito, de éste y otros terruños, que me dejaron en claro qué es la cuestión de género, la equidad y las responsabilidades compartidas en una pareja.
Obvio es de reconocer que los instrumentos creados por el ejecutivo del estado, como la Fiscalía especializada en Delitos en Contra de la Mujer, cuya titular es Alma Rosa Cariño o el Instituto Estatal de las Mujeres, cuya titular es María Candelaria Molina Zepeda, quienes coadyuvan y replican la defensa de los derechos elementales de las mujeres y sus intereses.
Había que comenzar y ya se hizo: los frutos son amargos, desde luego, por las cifras y las torceduras que todavía se presentan en demerito de los derechos de las mujeres, pero existe la denuncia para ello, exhibiendo en dónde falla aun la justicia, para su oportuna y correcta aplicación.
Esa es la instrucción del gobernador Juan Sabines Guerrero.

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¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

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