*Lámparas de aceite
René Delios
Voy a tratar de desenredarme en la bruma de palabras dichas y aclaradas: Desde el senado el PRD aclara, por medio de Miguel Angel González Trujillo, el Coordinador de Comunicación Social del grupo del sol azteca, que los perredistas no han hablado con Felipe Calderón, y que la reunión a la que se refirió su coordinador en Xicotencatl IX, Carlos Navarrete, fue la que se llevó a cabo con Agustín Carstens, secretario de Hacienda, pero no con el Presidente.¡Oooorale!
En dado caso Carstens es el Secretario de Hacienda del Poder Ejecutivo Federal y su titular es Felipe calderón Hinojosa, que a su vez es jefe del descrito secretario, por lo que éste no da paso sin la autorización del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.
Sin embargo, en la versión estenográfica que manejaron los mismos representantes del PRD en el Senado, se señala textualmente: Pregunta “Senador, en otro tema, el asunto de la Reforma Hacendaria, al parecer esta semana, el próximo miércoles, en la Permanente el Ejecutivo podría presentar ya su propuesta; sin embargo, continúan estos cabildeos, pero tal parece que la tendencia de Calderón es inclinarse hacia el PRI, esta semana se reúne con los diputados en Mazatlán…” Y sin dejar terminar la pregunta, Carlos Navarrete Ruiz contesta: “Fíjese que no, ya se reunió con nosotros”.
Desde la sede ejecutiva del presidente legitimo, López Obrador emitió un “¡Watt!” de reclamo que se publicó en todos los medios impresos y electrónicos de la nación y ahora salen con que no fueron con Calderón.
Cuando Agustín Carstens va a un evento oficial ¿Acaso no habla por el presidente Calderón? Entonces es jugarle al vivo; eso de que hablaron con los representantes, pero no con el Presidente de México, es tomarle el pelo a los ciudadanos que representan y al pueblo de México.
Hay que recordar que Marcelo Ebrard, luego de su intercambio epistolar con el secretario del Trabajo, Javier Lozano, por el no-ejercicio de sus funciones para retirar el plantón de los maestros de la CNTE, declaró a Joaquín López Dóriga que no debatiría con el funcionario del Trabajo, pero sí con su jefe, que no es otro que el presidente Felipe Calderón y no se retractó.
Pero ahí la pregunta: ¿Qué cosa hablaron con el presidente o con Carstens en corto?
Va propuesta escondida y bien clarita –cantinfleando al estilo perredista: la iniciativa presidencial de la llamada Reforma Hacendaria, que otros llaman simplemente Reforma Fiscal, fue presentada al Congreso por medio del secretario de Hacienda, Agustín Carstens –huele, verdad que huele a algo-, en la vieja casona de Xicoténcatl y poner en manos de la Comisión Permanente, el documento que será desmenuzado por los legisladores, sobre todo por la oposición perredista -que ya se descubrió: también negocia-, la que tendrá que reivindicar su lealtad a su “presidente legitimo”, al menos que estemos observando los visos de que el perredismo nacional lo va a desahuciar.
Matraz
Las cosas de la Reconstrucción están a discusión a partir de que se inflaron los avances en la pasada administración, y hubo de corregirse en la presente.
¿Pero sí se sabía que así iba a suceder porqué realizar una declaración tan aventurera como esa de un avance por encima del noventa por ciento?
Llevamos ya medio año del gobierno de Juan Sabines y los retrasos y pendientes son visibles, y apenas el rozón del “Barbara” y se pierden cosechas y pertenencias por cifras en verdad millonarias que representan tranquilamente los setecientos millones de pesos, que van a venir –luego de la declaratoria de zona de desastre- hasta muy entrado 2008.
La burocracia federal que le llaman.
Es justo pues que la presente administración presuma lo que en verdad ha realizado y lo que ha gestionado para que otros no se pongan los zapatos lustrados.
Los chiapanecos no somos tontos y tenemos perfectamente claro que no se registró tal avance en la pasada administración, ni por parte de Fox y ni por parte de Salazar; ambos –los dos- jugaron con las cifras.
Obvio es que jugar con cifras no es precisamente tomar el dinero: las auditorías a la reconstrucción en Chiapas solo la pueden autorizar el presidente Calderón y el gobernador Sabines, en sus respectivos niveles de gobierno.
Pero no Calderón se ha referido a ésta en lo más mínimo y Sabines ya exhoneró de corrupción al sexenio pasado.
Así que como dijera Luzán “en eso quedamos”.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
