*Tendido al ojo
René Delios
El Ombudsman chiapaneco, Juan Carlos Moreno Guillén, al momento de lamentar el enfrentamiento en la comunidad de Chinkultic, en el municipio fronterizo de La Trinitaria, dio a conocer que se inició de oficio el expediente de queja No. CDH/1012/2008 basado en la información que han difundido diversos medios de comunicación, tanto locales, nacionales como extranjeros. Por otro lado, se conoció que un total de 313 integrantes de las fuerzas de seguridad de Chiapas, están bajo investigación por el desalojo de indígenas de Chinkultic, que dejó muertos como no se veían desde los tiempos negros de Roberto Albores Guillén, compadre.
La cosa es que un encargo confiado a la PGR, se volvió bronca de Chiapas, porque esos compas asesinados por policías eran los enésimos campesinos en la historia de ésta entidad.
Lo bueno fue que el ministerio de justicia detuvo a los cinco policías que jalaron el gatillo, al verse rodeados de cientos de campesinos que habían ocupado la entrada a las ruinas de Chinkultic durante casi un mes, de acuerdo al informe del Ministerio de Justicia del estado.
La noticia lamentablemente le dio la vuelta al mundo. No camina por esa frecuencia lo bueno, los logros, sino lo morboso; no fue motivo de análisis las consecuencias socioeconómicas que traerá la cancelación –hasta saber quien sabe cuando- de la construcción de la vía rápida Palenque-San Cristóbal, como no nos importa a nosotros saber si hacen una vía rápita entre Estambul y las ruinas de Troya –en la península de Anatolia-, pero sí sería noticia de atención, si desde esa ciudad otrora Constantinopla, determinaran volver a atacar posiciones de Irak, como sucedió hace algunos años.
Eso vende, los enfrentamientos, los estallidos, la muerte.
Y en eso no importa derrumbar el trabajo de años de todo un pueblo por dejar en claro que su Chiapas es un lugar seguro para vivir y para invertir, luego de la inseguridad de la tenencia de la tierra en los últimos doce años del priato, la guerra de baja intensidad y los desplazados por la persecución de la contrainsurgencia, en los últimos años del segundo milenio: los chiapanecos reconstruimos tejido social, restablecimos el estado de derecho, hicimos valer la democracia, logramos la entidad más segura del país luego de haber vivido un conflicto armado.
Si eso no lo ven los encargados de la seguridad nacional, es una lástima, porque queda claro que somos un pueblo de trabajo, nacionalista –a voluntad propia- y pacifista.
Por eso creo que es también justicia para los muertos en Chinkultic, buscar a los dirigentes que motivaron la toma de la zona arqueológica; esos son los autores materiales del despojo a la nación, y en parte responsables de la posición radical de no aceptar nada, salvo la administración del sitio, que ante la obvia necesidad de los campesinos, acabarían vendiendo la zona a pedazos en el mercado negro.
Chinkultic no es de los ejidatarios de Miguel Hidalgo, pues como el petróleo, es propiedad de todos los mexicanos: solo la nación puede usufructuar el sitio, salvo permisos específicos pero –sin vaina- no son éstos ejidatarios confiables para custodiar y administrar la zona: son manipulables.
De todos modos, dentro de los acuerdos alcanzados luego del enfrentamiento -¡Qué necesidad!- se dará la indemnización a los deudos, castigo a los elementos de las corporaciones policíacas que resulten culpables de los excesos cometidos –y los dirigentes abusivos ¿qué? insisto-, instalación de un centro eco turístico que será administrado por los ejidatarios –ahí sí, que se hagan bolas- y la solicitud a la INAH de que emplee principalmente a trabajadores que sean miembros del Ejido Miguel Hidalgo –¿De qué? Salvo capacitación-, colindante a la zona arqueológica de Chincultik.
Si van a aplicar la ley, que sea parejo, digo, porque si en ésta entidad hay mucha seguridad, al grado que vamos tendidos a la más segura, eso se debe también en parte a que las corporaciones o no están infiltradas por el narco o no las pudieron infiltrar, dejando en claro que los policías no siempre son corruptos.
Lo bueno sería saber ¿Porqué dispararon los tiras durante el desalojo?
Sabemos que un evento de éstos no es ir a un día de campo, que suceden cosas muy violentas, como las descritas en los anales de la lucha por la tierra en Chiapas, como para que los jefes de las corporaciones policíacas ignoren la posibilidad de un enfrentamiento. Se les llama “riesgo calculado”, por lo que se debería juzgar éste asunto desde el punto de vista del Derecho, y llamara esos dirigentes de Miguel Hidalgo a cuentas.
Digo, porque como con los abusos en la libertad de expresión so pretexto de la libre manifestación de las ideas, se disculpa se pisotee el derecho de terceros al inmiscuirse en la vida privada de funcionarios y políticos, lo mismo sucede con el derecho a manifestarse, donde unos cuantos no tienen ningún empacho en perjudicar los derechos de cientos, miles, o toda una ciudad –léase: El magisterio bloquea los accesos de Tuxtla- o condición jurídica –el caso de Chinkultic como propiedad nacional-, violentando la ley y –como siempre-, cuando se la aplica el derecho a los infractores, los gobiernos pasan a ser represivos, intolerantes, retardatarios y se declaran presos políticos, los portadores de la verdad, entre otras lindezas de los radicalismos del siglo pasado y principios de éste, como lo vemos en esos ex alboristas que ahora se desgarran las vestiduras –y veo que son apoyados por un buen de camaradas en los medios-, cuando me cae que en su momento ellos eran los que se sentían los meros meros –persiguiendo a indígenas zapatistas, condicionándoles los beneficio a cambio de que denostaran al EZLN-, altaneros, prepotentes y abusivos, como lo fue su ex jefe como gobernador, quien dispensó los abusos de Zedillo en la zona gris, como si los disidentes muertos por las guardias blancas, la contrainsurgencia, el ejército y la policía, nunca hubieran sido chiapanecos.
¿Qué dijeron todos esos entonces?
Nada, guardaron ignominioso silencio y ahora gritan a revuelo que les hicieron manita de cochi.
Por favor.
Que se juzgue a Salazar y a Herrán es cosa de la política que solo entienden –pues con el Stan sería suficiente- los políticos. Y quienes están demandando a tan satanizados personajes, lo son y saben –desde luego-, como se conducen las cosas en el argot. Por eso mi escasa experiencia me dice que no va a avanzar el asunto de la demanda porque no es la demanda en sí lo que les interesa, y si hacer notar al grupo como tal –“Los pobrecitos”- para colocar la pieza deseada en el tablero de las candidaturas a una diputación federal por el PRI para 2009 y, puede que me quede corto, y la idea sea por la sigla que sea, que para el asunto escenográfico da lo mismo.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
