*Luz de luces
René Delios
Hay un crecimiento de las adicciones, falta de la cultura de la legalidad, desintegración familiar, la sexualidad activa que viven los jóvenes cada vez a más temprana edad y que fomenta el aumento de madres solteras, la homosexualidad y lesbianismo; medios informativos publicando anuncios de “masajes” a sabiendas que se trata de prostitución: es lo que vemos a diario.Incluso el comunicado de salud en el que indica que se incrementó el índice de madres solteras en Chiapas, advierte que la información sexual no fluye como se debiera, y que las instituciones encargadas de hacerlo, pecan de moralina más que aplicar la eficiencia para que no nazcan tantos seres humanos no deseados en los siguientes meses y años.
Porque esa es la verdad.
La cuestión es que Chiapas enfrenta aun ciertas cuestiones de tipo moral y ético que se deben discutir y que son parte inherente para su desarrollo social, que deriven en políticas con criterio abierto en beneficio de las masas, lejos de dogmas y credos.
Nuestros jóvenes no cuentan con información sexual, esa es la tremenda verdad, pero sí llegan al acto sexual por naturaleza; la falta de información hace el resto, y registramos solo los embarazos pero no los abortos de riesgos, salvo en los caso que por complicaciones intrauterinas, se presenten a nosocomios oficiales en calidad de emergencia.
La cuestión es que por alguna causa se evita profundizar en el espectro y las consecuencias sociales se incrementan, como el dato de que crece el porcentaje de mujeres solteras en Chiapas.
Cuarto Poder en días pasados dio cuenta que organizaciones no gubernamentales y autoridades estatales, sobre el que Chiapas ocupa el tercer lugar a nivel nacional, con un promedio de 400 nacimientos al año sólo en la capital. El problema es que mujeres adolescentes en condiciones de embarazos “tempranos” se convirtieron en madres durante su estancia en los subniveles educativos primaria o secundaria.
Grave, muy grave.
La cuestión aquí es que si ese problema se registra en el medio urbano, en el medio rural ésta incidencia debe ser mayor.
La urgencia de información sexual entonces es imperante; es un asunto de salud pública que debe ser abordada con su realidad social, reitero, lejos de moralinas, de dogmas o credos, porque es un asunto social que debe ser tratado como tal, y la única vía es la información al respecto, en ese sector juvenil.
Y en esto, la oposición cerrada a un posible proyecto de información sexual en educación básica, no impedirá el que siga sucediendo.
Envío
¿Larráinzar; cumplimiento y paz!
