René Delios
Los ruidos de que Carlos Colex muda su domicilio de la administración de gobernatura a la Secretaría de Hacienda son cada más frecuentes, de la misma manera, los sonidos de que Sonia Simán Morales se va a la primera magistratura estatal del Tribunal de Justicia, crecen sustancialmente. Ambos personajes de la vida pública estatal actual, tienen conocida trayectoria administrativa y jurídica, respectivamente, pues hay que recordar a Colex como el responsable de finanzas de Sabines en el ayuntamiento Tuxtleco que ya están plenamente entregadas al congreso, de la misma manera a Simán en la sala dos del poder judicial, tribunal que bien merece una saneada luego de las olas de “asociaciones delictuosas” que les mandaban desde la fiscalía y que hoy son un atorón por aquello de la libertad suspendida para presos políticos –sombra que ronda con cuchillos la imagen de tolerancia del pasado gobierno- a consecuencia de la obstinación oficial que se vivió y que, desde el negro tribunal de justicia, aceptaron tal cual sin contemplar la ley y los derechos mayores a la libre manifestación de las ideas que se proclaman desde todo pensamiento libertario, aun a riesgo de perder –como ha sucedido en nuestro Chiapas desde tiempo ha- las garantías individuales.
Ninguno de los magistrados –que ya se van- protestó por la retardataria ley mordaza; contrario censu en un momento dado estaban a disposición para aplicarla “con las pruebas contundentes” de la fiscalía, como lo quisieron hacer en contra de Ksherato desde la fiscalía negra de Mariano Herrán, que ve que ya se fue Horacio Schoeder de Seguridad Pública y que pronto le darán las gracias a Miltón Escobar como presidente a modo del Tribunal Superior del Estado de Chiapas.
Pero esa es otra viana.
La que nos ocupa habla sobre éstos dos posibles nuevos funcionarios en el escenario público de Chiapas y que además, son esposos: Carlos Colex y Sonia Simán, jóvenes prospectos en la política chiapaneca que vive un cambio generacional importante con la llegada misma –gracias al voto popular que no deja de tener participación en esto- de Juan Sabines Guerrero al poder, y que se observa en otro hecho sustancial para lo que será la vida política estatal: la amplia participación en su gobierno, de la mujer en los puestos de decisión.
Matraz
Los diputados locales recibieron a una ensarta de fanáticos de Dios en el recinto legislativo, quienes acudieron a la supuesta casa del pueblo a pedir que sus representantes populares sean parciales, y se inclinen ante el anillo obispal adjunto, arzobispal nuevecito y papal anquilosado, y no dejen pasar ninguna iniciativa de ley que promueva el aborto.
Junto a los purpurados me dicen que llegaron otros del protestantismo y anexas, que al fin jerárquicos todos, no entienden que los legislativos son plurales, y que en la pluralidad la voz de los menos se escucha igual –que se entienda- igual, que la de los más: esos más para colmo –y de acuerdo al INEGI- son las mujeres en éste país y en ésta entidad, aunque sean las menos las que abortan, eso sí, lo que no significa que las acorralen.
¿Quién putas los nombró guías morales?
Los derechos a una salud pública están, como los derechos a su cuerpo, muy por encima –al menos acá en la tierra- que las vainas que los cultos interpretan de ese Dios terrible que no da respiro.
Ojalá algún partido “suba” la iniciativa de la ARDF a las Cámaras de la Unión y se apruebe; le cobraríamos al clero millones de silencios cómplices a lo largo de nuestra historia patria y humana, la que por cierto no se reseña en los libros hipócritas de historia como sucede en otros países; acá en la aldea, por ejemplo, si no se oculta se difunde poco el cómo, desde la Diócesis de san Cristóbal se taparon los ojos cuando, los “señores” despojaban a los indígenas de los “baldíos” y los echaban para las montañas con perros de caza.
Pero eso, para otra entrega.
La sectas y cultos no son democráticos, son absolutas y obsoletas: no evolucionan y en aras e eso se prestan a componendas muy negras. Pero el desarrollo de la política como ente autónomo para y de la sociedad, disoció a Dios del César pese a que la iglesia por dos milenios trató de mantener el dominio.
Eso inició en la Revolución Francesa, solo que los diputados enanos de la LXII Legislatura no la han leído, como no saben que el aborto es una practica humana en Inglaterra desde los tiempos de Mary Stopes, en el siglo XIX.
No, imagino que tampoco lo han leído.
La vaina del aborto se escapa a los dogmas centenarios del clero, además de que es una practica real que significa seis millones de hechos al año en el mundo, por lo que conviene más liberar la información sexual en los libros educativos, como una prevención de la natalidad.
Digo, porque es menos dramático diluir un espermatozoide recién que un feto incómodo.
Al menos que, se insista con la miopía de no ver que desde los quince años, cualquier niña tiene deseos sexuales y, los adolescentes están prestos.
Ahí están los índices conservadores de testimonio.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
