*De dos unidos
René Delios
Una seria campaña nacional para brindar información en torno a la violencia inició el Instituto Nacional de las Mujeres, apoyado por sus homólogas en cada entidad, para sensibilizar por un lado e informar por otro, a las mujeres que viven en situación de violencia. La violencia puede ser de muchas formas, y los estudiosos de la sociología y psicología de éstos asuntos las determinan en cuatro vertientes, siendo éstas la emocional, la física, la económica y la sexual.La violencia psicológica es una forma de maltrato. A diferencia del maltrato físico, este es sutil y más difícil de percibir o detectar. Se manifiesta a través de palabras hirientes, descalificaciones, humillaciones, gritos e insultos. Si se desvaloriza, se ignora y se atemoriza a una persona a través de actitudes o palabras, estamos hablando de maltrato o violencia psicológica. La violencia física es la agresión directa a otra persona, que tiene sus grados, desde el arrojar objetos, los golpes, la tortura, hasta el homicidio. La violencia económica es el chantaje a la madre a cambio de paga, es decir la manutención necesaria parta los hijos, ni siquiera para la compañera o esposa. La violencia sexual pues obviamente es la violación que, puede comprender en ocasiones la violencia física, en cualquiera de sus niveles. Así que no es pecata minuta, pues conjuntado el asunto en sus índices nacionales tenemos que son bastante altos y, ello lesiona los derechos elementales de esas ciudadanas mexicanas y desde luego, sus derechos humanos pactados por México ante el concierto del mundo.
La violencia hacia las mujeres y grupos vulnerables, en éste caso niños, ancianos y minusválidos no es un asunto reciente. Lamentablemente en México esos aspectos no se difunden por los medios de difusión masiva como se hace con un nuevo detergente o el nuevo disco de Aerosmith.
Vamos, se dan ha conocer más lo que hacen políticos vacuos e insulsos, que los asuntos de interés nacional como los altos índices de hambre, los bajos índices de abrigo, la mala calidad en los servicios que prestan los tres niveles de gobierno, sea agua potable -que solo es clorada-, drenaje -que se escapa al cielo abierto-, salud -con medicinas ínfimas-, y educación -sin didáctica y poco incluyente-, mientras los gobernantes se toman foto tras foto.
Es pues que en la concepción del ejercicio de gobierno aun hay desproporcionadas y desubicadas acciones que, no concatenan con la realidad de un pueblo pobre, humillado, robado y saqueado como ha sido Chiapas.
Pero los especialistas de todo y los comprometidos con nada -que no sea el arrastrismo hacia el gobierno estatal o municipal, según el caso-, no abundan en el tema so pretexto de no verse en desgracia política cuando, al gobernador Sabines le preocupa esa realidad. Por ello ha establecido un amplió programa en torno a la dignificación de la mujer, su integración al concierto estatal, el fomento a la equidad de género -que pregona con el ejemplo dentro de su gobierno-, además de ordenar la realización de una serie de foros de consenso por las nueve regiones de la entidad para contar con elementos que sustenten el plan estatal para sancionar y erradicar -y concienciar sobre- la violencia intrafamilar o hacia las mujeres.
Por el momento el IEM se coordina dentro de la campaña nacional “Lo decimos las mujeres para que lo sepan todos”, y que de acuerdo a Deysi Castillo Cruz, la directora general del Instituto Estatal de las Mujeres, es la reciente estrategia que impulsa el combate a la violencia hacia el género femenino en todas sus formas.
Y es que el resultado de la encuesta nacional sobre la dinámica de las relaciones en los hogares, comprende que el 43.2 por ciento de las mujeres en México han sido víctimas de violencia por parte de su cónyuge o ex pareja. En torno a Chiapas solo el 23 por ciento; en el ámbito indígena, solamente el 27.3 por ciento dijo haber sido violentada.
Chiapas curiosamente no esta entre las entidades con más violencia hacia las mujeres, y sí Jalisco y el Estado de México, por ejemplo.
Lo otro es que la cultura de la denuncia no es aun significativa; de darse, muchos datos optimistas caerían de un tajo, pero preferible eso de seguir padeciendo socialmente ese lacerante estadio que tarde o temprano impacta de alguna forma a la sociedad toda.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
