*Una es la presencia
René Delios
Pasó la mexicana a las finales de las mises.
Con eso callamos a Lusiano Ferro.
Pero la verdad le fui todo el tiempo a la chica de Tanzania. Rompió canones; sin cabello brilloso, pelona. Su pueblo es ella: es la única que habló de género. Acaba de terminar su carrera de ingeniero civil que en su país es cosa de hombres, pero que ella –dijo- no ve porqué no podrá. No sé si ganará.
Nicaragua por primera vez y pasa, chingón.
Las vi pasar así de cerquita en el hotel de Rómulo Farrera, el Holiday Inn. Y me prendé de Tanzania. Obvio es que no lo sabrá nunca, y espero que doña Tina –la ahora “mamá jefa” según mis hijos- no me apliqué el doble rigor.
Tanzania, inteligente, hermosa, exótica y sexi: una bomba y al tiempo. Me gusta para chica Almodóvar, y de perdís, chica James Bon.
Las latinas arrasaron en las finales; pocas gueras, me dicen.
¿Acaba eso de los caballeros las prefieren rubias?
¡Claro, primo!
Las morenas son la sustancia, el ritmo, la cadencia y es escándalo al mirar que se magnifica en los ojos increíbles de la chica de India.
La niña brasileña me embelesa, la mexicana me subyuga y la japonesa me transporta a la delicadeza.
Pero me quedo con Tanzania. El programa sigue, desfilan las muchachas en trajes estilizados, y me acuerdo de pronto que éste brodio es político, que debo de hablar sobre el PRI y la parafernalia de sus registro de candidatos, pero de pronto cae la chica de USA, y espero que los jueces no reparen en esos accidentes involuntarios, pero me dicen que no, que también lo califican.
De todos modos me parece una tontera que pongan todo ese escenario, y me refiero a los priistas, pues con seguridad ya están palomeados; cosa que no asegura triunfos. Se que doña Beatriz Paredes Rangel va con todo; quiere que el priismo levante.
Mis respetos: ella es de las mujeres más empoderadas de México, y si gana las elecciones estatales del primero de julio en Zacatecas, Durango, y Aguascalientes, pero sobre todo la otra de gobernador en Baja California, en agosto –también gobernada por el PAN-, la especulación surgida por el caso Yucatán en éste mes, crecerá.
Eso hace suponer que Calderón no va a dejar crecer a Manuel Espino, al que le prepara un buen ramillete de derrotas para nulificarlo en el ánimo panista nacional.
Este primero de julio, otro descalabro para el PAN, se los apunto.
Pero regresando al asunto local del PRI, seguramente hay expectativa. Muchos son los que saben que la señora Rangel y Sabines son amigos. Nadie dice nada, pero especulan en los cafés, especialmente por la doble frecuencia: PRI, PRD. Kanter por un lado, Chunco por otro, ambis sus amigos, ambos jalaron con el gobernador cuando candidato.
Mucho ruido en el auditorio nacional, van a definir a las cinco semifinalistas, y se acabaron las chelas, pero un Tehuacan abandonado me advierte que hay vodka, listo para celebrar que la chica de Tanzania quedó entre éstas… Venezuela, Korea, Brasil –dos latinas, crece la posibilidad-, la de Estados Unidos, Japón –otra asiática- y quedamos fuera.
No sé si los que queden fuera mantengan la llamada unidad partidista en torno a los que sean los designados por el PRI. Sabemos que dicen que van por elección abierta, pero en el fondo subyace la siempre duda de que así sea.
Lamentablemente hasta en el PAN se vieron diferencias intrapartidistas, lo que denota poca madures democrática desde ahora.
En el PI se van a dar las fracturas, y empiezan los rumores en torno a que en todos los partidos va a ver traiciones.
La más sonada hasta el momento es la que le adjudican a Carlos Morales del que dicen va a trabajar a favor de Bayardo por Tuxtla, luego de que la dirigencia nacional no lo benefició con la candidatura por Tuxtla; a Bayardo Robles le colocaron el dique de la señora Verónica Rodríguez, también con mucho trabajo político de base pues aparte de haber sido recién dirigente del PRI municipal –el partido que ganó la alcaldía hace un poco más de dos años-, fue regidora por ese partido en el periodo negro de Victoria Rincón.
Por el momento no hay mucho que hablar del PRI. Ya darán de qué hablar, con los que ellos hablen.
No sé quien ganó, acabé antes éste bodrio.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
