Luis Ruiz/ASICH
Transportistas organizados en la modalidad de colectivos manifestaron temor a ser desplazados por una empresa que viene a adueñarse de las rutas I y 2 de Tuxtla Gutiérrez, donde actualmente presta el servicio el consorcio ConejoBus.
Integrantes de la Confederación General del Transporte dijeron que como gremio están en banca rota por una severa crisis financiera y la decisión del entonces gobierno de Juan Sabines Guerrero, de meter el ConejoBus en estas rutas, por lo que ahora no permitirán que otra empresa desconocida venga a desplazarlos en sus fuentes de trabajo.
Socios organizados que durante años han vivido y mantenido a su familia detrás de un volante, pidieron al gobierno del estado que se responsabilice del problema heredado.
Anotaron que si el gobierno saca a los socios de sus rutas que los liquide conforme a la ley, porque la empresa ya quebró.
El gobierno pretende lavarse las manos al mandar a los transportistas en otras rutas establecidas, pero los transportistas no están de acuerdo.
Tras una breve sesión de análisis sobre la triste situación que les depara si otra empresa viene adueñarse de las dos rutas, señalaron que ellos apoyan para que los compañeros se queden en la misma ruta, que son alrededor de 240.
Aseguran que si el gobierno insiste en reubicarlos en rutas establecidas, el gremio transportista reaccionará con movilizaciones de protesta.
Finalmente, dejaron asentado que no permitirán que empresa desconocida se adueña de las dos rutas, porque ellos tienen la capacidad para meter unidades ahí. ASICH
