Cosme Vázquez /ASICh
Hasta ahora han sido suspendidos tres establecimientos por provocar ruidos en la ciudad de Tuxtla, en tanto hay otros 27 con procedimientos en curso, éstos en el centro y otros 15 en las periferias de la capital, aseguró Alejandro Mendoza Castañeda, director del Instituto de Protección al Medio Ambiente.
Sin embargo, en aquellos automóviles de particulares donde generalmente son jóvenes los que los conducen llevando música a todo volumen, con equipos que hacen retumbar hasta paredes y demás automóviles que van en circulación, no hay reglamento que permita poner orden.
En este segmento, aseguró que se recurre al apoyo de Tránsito Municipal, a fin de que se baje el nivel de decibeles del sonido de sus equipos, pero muchas veces los jóvenes argumentan que son autos de exhibición, y se les exhorta que solamente lo puedan utilizar en sus eventos o cuando van en carretera, pero no en la ciudad donde van circulando.
Asimismo, dijo que los establecimientos con perifoneos o aparatos de sonidos para promocionarse, para empezar deben tener un pago realizado ante la Dirección de Ingresos del Municipio por hacer uso del perifoneo, además de que se checa que cumplan con lo establecido en la norma para la emisión de ruido.
Mendoza Castañeda aseguró que casi siempre se ha solventado la problemática mediante convenios donde los propietarios se comprometen a calibrar sus equipos de sonido y sobre todo respeten horarios, que es lo que más provoca afectaciones en la colonias, y en el centro de la ciudad lo que más afecta son los altos decibeles de sonido.
El funcionario municipal expuso que las empresas dedicadas al perifoneo deberán contar con un permiso de la Secretaría de Obras Públicas, por tratarse de anuncios, y tienen que cumplir ante el Instituto de Protección al Ambiente con presentar equipos de 75 decibeles, de diez a 15 metros de la fuente emisora, lo cual se mide con aparatos especializados.
Reconoció que el alto ruido es una de los factores que alteran la salud de los ciudadanos en la ciudad, por lo que al no haber una reglamentación para someter a los automovilistas que llevan música a altos decibeles , solamente se recurre hacer recomendaciones. ASICh
