Cosme Vázquez /ASICh
A diez pesos subió el kilo de tortilla en varias colonias de Tuxtla Gutiérrez, del lado norte oriente, contrario a lo que hicieron público en los medios de comunicación el delegado de Economía en Chiapas, Raúl Ramírez Elizalde y el dirigente de los tortilleros, Mario Alberto Coutiño Fonseca, quien dijo sus agremiados habían acordado seguir manteniendo otros tres meses más el precio que venían dando. Sin embargo, como un efecto contrario a estas declaraciones que se dieron por la mañana del jueves, por la tarde en tortillerías de las colonias San Isidro, Paulino Aguilar, Arroyo Blanco, ampliación Arroyo Blanco y otras de la esa zona de la ciudad incrementaron de ocho a diez pesos el kilo del producto.
En tanto, el San Pedro Progresivo las tortillerías que venían vendiendo a nueve pesos el kilo de tortilla lo incrementaron a diez pesos si el consumidor lleva manta y con papel a once pesos, lo que significa duro golpe a la economía familiar.
Sin querer revelar sus nombres, los tortilleros explican que han subido el precio porque las harineras han incrementado a 200 pesos más cada mes el precio de la tonelada de harina de maíz, a partir de este mes.
Tratando de justificar la medida que han tomado a los consumidores inconformes les han explicado que el alza a la harina de maíz representaría mil 600 pesos al año, por lo que no podían seguir sosteniendo el precio pactado a conveniencia en los primeros meses del año pasado cuando algunos tortilleros se quedaron vendiendo a seis pesos en algunos municipios, otros a ocho pesos y otros a nueve pesos.
Inclusive revelan que los industriales de la harina de maíz les argumentaron que el alza al precio de la materia prima para hacer tortillas obedece a que el gobierno dejó de dar el subsidio otorgado durante 2008.
En tanto, aseguran que las gaseras no están respetando el decreto oficial de hacer el descuento del diez por ciento al precio del gas, porque argumentan que esta medida solamente se dio para el consumo doméstico.
Ante esta cruda realidad, este ingrediente que se está dando para generar crisis económica, se pone a prueba de fuego la delegación en Chiapas de la Procuraduría Federal del Consumidor, la cual debió haber actuado enérgicamente desde junio del año pasado cuando algunas tortillerías incrementaron el precio.
En tanto, con esta actitud está claro que los tortilleros no están en la suma de esfuerzos por hacerle frente a la crisis internacional, sino por el contrario aprovechando a río revuelto tratan de sacar ganancias, rebasando a quien dice ser dirigente, Mario Alberto Coutiño Fonseca. ASICh
