Sólo para enterados

Húbert Ochoa

CÉSAR CHÁVEZ:
HISTORIA DE ABUSOS

Una noche lluviosa del mes de agosto de 2007, decenas de personajes de la vida política y de la iniciativa privada coincidieron en la inauguración del hotel Quality Inn en un abierto reconocimiento al esfuerzo y a la perseverancia de un grupo de empresarios chiapanecos que, sin miedos ni reconcomios, decidieron invertir en esa magna obra motivados por el llamado del gobernador Juan Sabines Guerrero. Entre sorbos de whisky algunos y otros refresco de toronja (squire), los espectadores esperaban pacientes el corte del listón que daría la pauta para abrir ese moderno parador al servicio de los chiapanecos y de cualquier visitante extranjero o nacional.
La alcaldesa Rosario Pariente Gavito –cordial y educada como siempre- abandonó el lugar inmediatamente fue avisada que la intensa lluvia estaba generando problemas en algunas colonias del lado oriente de la ciudad. Ni siquiera se preocupó en mudarse el coordinado color verde –hermoso coordinado- que moldeaba esa noche su personalidad, pues la prioridad era atender a la gente de esas colonias marginadas.
Los invitados se concentraron principalmente en las escalinatas que llevan a la entrada cardinal del hotel, en el extremo norte sur.
De pronto apareció un sujeto ataviado con unos jeans, una guayabera de color blanco de cuatro bolsas en mangas largas y unos zapatos horribles en color negro que hasta el más cerril diseñador de moda los hubiera reprobado, por grotescos.
La barba sucia que distingue su rostro ha fundido siempre su sello desaliñado. Y si bien es un hombre de aspecto ordinario, común y corriente, insignificante, ciertamente en el gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía fue el poder tras el trono y, con descarada impunidad, cometió las peores canalladas en contra de los chiapanecos, principalmente de líderes sociales.
Acompañado de una mujer fastuosa y exquisita, joven, de finos modales, César Chávez Castillo no dejaba de hablar. Y carcajeaba sonoramente enseñando una dentadura sarrosa, sin duda no la mejor.
Un hombre se acercó a él para saludarlo. Recibió a cambio la animadversión, el desprecio. El caballero, indubitablemente más urbano y culto que él, insistió y le extendió la mano derecha en una exhibición de buenos principios. Así quedó, con la mano derecha extendida.
-Don César Chávez, el hombre fuerte en el gobierno de don Pablo, le dijo el invitado.
Y la respuesta no se hizo esperar, altanera y cargada de un absurdo protagonismo.
-Sigo siendo el hombre fuerte en Chiapas, amigo. No te equivoques.
Al menos cinco noches después de ese evento, Cesar Chávez ocupaba una mesa del restaurante del mismo hotel. Con él estaban tres personas más: dos damas y un caballero.
Alguien llamó a su celular. Chávez lo tomó y contestó. Sus gritos retumbaron en toda la tasca en una directa exhibición de su conducta primitiva, propia de un barbaján.
Los comensales quedaron estupefactos por la conducta arbitraria del sujeto, ignorando que en la gestión de Salazar Mendiguchía fue el responsable de operar los actos represivos en contra de las voces disidentes perfeccionando una dictadura antagónica de los tiempos actuales.

CHÁVEZ: ORÍGENES
SOSPECHOSOS
De orígenes sospechosos, entre claro oscuros, César Chávez Castillo protagonizó en Chiapas una historia de terror e inmunidad solapado por Salazar. Se encargó sin tormentos, con una crueldad hitlerariana, de maniobrar la política sucia de ese régimen persiguiendo a dirigentes populares para enseñarnos que el poder es omnímodo en hombres como él y su jefe Salazar, cuya mentalidad puede ser equiparable a la de Calígula, el loco emperador romano hijo de Agripina que se atrevió a hacer cónsul a su caballo de nombre Incitatus.
La mejor demostración del autoritarismo la dio Chávez una mañana en su despacho, cuando frente a sí tuvo al presidente de la Comisión de Derechos Humanos, Pedro Raúl López Hernández, rehén del abuso de poder.
Chávez estaba furibundo, enloquecido. Un día antes el Ombudsman públicamente había manifestado su decisión de luchar porque ese organismo tuviera una auténtica independencia y autonomía, no sui generis ni de mentiritas, que ya no sería más cómplice del gobierno. “La Comisión ya no será una adorno más del gobierno”, había señalado el robusto defensor de los derechos humanos.
Después de una discusión acalorada, extraviado de todo raciocinio, Chávez profirió una advertencia temeraria, con olor a sepulcro:
-Mira cabrón, escoge: entierro, destierro o encierro-.
López Hernández no flaqueó, pero tuvo qué pagar caro la osadía: fue desterrado de Chiapas, acusado de diversos delitos e inhabilitado para ocupar cargo público. Si bien no hubo entierro ni encierro, se cumplió la terrorífica exhortación porque López y su familia se refugiaron en un lugar hasta ahora desconocido.
El señor Chávez inequívocamente saboreó el néctar de la impunidad. Disfrutó el poder como el Zar de Rusia o Ferdinand Marcos, de Filipinas. Arrebujado en la protección de Salazar Mendiguchía de la autoridad hizo una patente de atropellos y ultrajes en contra de los chiapanecos, pero hoy está reducido a un sujeto bizantino que añora el pasado con aires de frivolidad.
El poder que el señor Chávez hoy presume tener es ficticio, no de este mundo. Existe sólo en su mente esquizofrénica. No es ni por asomo el hombre fuerte de este gabinete porque, a diferencia del anterior, en la actualidad predomina una clara idea, diáfana, del ejercicio del poder y del desempeño de la política.
El régimen del abuso es sólo un ácido recuerdo que se inscribe en la más lúgubre página de la historia política de Chiapas. Sí, todavía perviven algunos bacilos como el señor Chávez, bacilos que se resisten a fenecer.
Pero la asepsia apenas empieza.

NORTES
DATOS del Instituto Nacional de Geografía e Informática y del CONAPO indican que en Chiapas la religión no católica va aumentado considerablemente. No hay duda de ello. ¿Y sabe porqué? Porque es cada vez más el descrédito que hunde a la iglesia católica por tantos miembros deshonestos que tiene. El mismo cardenal Norberto Rivera Cabrera ha sido involucrado en graves escándalos por presuntamente solapar a un cura pederasta. ¿Usted cuando llega a misa, si es católico, deja limosna? Ah, verdad…UNA mujer belga de 97 años llevó a juicio a las autoridades que le habían retirado su permiso para conducir. La nonagenaria demostró con pruebas su destreza y pericia para conducir. ¿Usted ya vio manejar a una mujer tuxtleca? Son una amenaza en el volante. Una ocasión vi a una mujer, cerca del parque de la marimba, en el volante de un vochito cuya portezuela del conductor iba atada con lazos. La mujer hacía al mismo tiempo cuatro cosas: manejaba, fumaba, hablaba por celular y sostenía a un bebé quizá como de tres años. Aproveché que le mercaba rojo el semáforo para tratar de amonestarla. Me mentó la madre…QUÉ entusiasta y dinámico nos salió Carlos Penagos Vargas, el joven dirigente del partido Convergencia por la Democracia. Está empeñado en rescatar del fango a ese partido. Qué contraste a la conducta de la bribona Aidé Ocampo Olvera. Llegaba a su oficina. Le servían café. Le prendían su mini split. Sacaba su laptop. La abría. La encendía y de lleno al messenger, a chatear con sus amigochas. Así se la pasaba todo el día…LO DECLARADO por Ángel Lozada Moreno, presidente del Consejo de Administración de Gigante, es un testimonio más –tangible testimonio- de la confianza que los hombres del dinero han depositado en Chiapas. No se puede ocultar el sol con un dedo, dicen las abuelitas. Tampoco el embarazo, el dinero y el desarrollo se pueden ocultar. Y es que el gobierno de Juan Sabines se ha empeñado en resarcir heridas, desterrar odios fratricidas, aplicar la ley, respetar el estado de derecho para hacer de Chiapas una entidad segura. Por eso los inversionistas ya no tienen miedo de derramar sus capitales en esta tierra…SIN NERVIOSISMO, el secretario de gobierno Jorge Antonio Morales Messner afirmó que en Chiapas no se tolerarán abusos de poder. Eso quiere decir que el señor Saraín Osorio Espinosa ya huele la cárcel. Sobre él recaen averiguaciones previas cuyas órdenes de aprehensión nunca fueron ejecutadas. Más detalles en breve, pero lo importante es que Osorio tiene hasta el 15 de noviembre de este año para seguir arropado en la impunidad….LA Secretaría de Salud emprenderá en el estado una intensa campaña de vacunación canina. Lástima que no puedan vacunar a algunas secretarias de la planta baja del Congreso del Estado, pues su grosería es reprobable. O a taxistas y colectiveros que siguen causando terror en la capital…LAS AUTORIDADES deben poner freno al libertinaje de esa agrupación llamada Antorcha Campesina. Un asunto es la libertad y la tolerancia y otro el agravio. No se pueden exigir derechos cuando no se respetan los derechos de otros. Y esos tipos ya se pasaron de la raya. A cada rato, cuando se les da la gana, toman por asalto la plaza cívica y generan terrible caos y molestias a los ciudadanos. Que los encarcelen y punto…GRACIAS por los miles de correos. Prometo escribir con más regularidad. No lo he hecho porque ando envuelto en cuestiones académicas. Sólo para enterados seguirá siendo el látigo de los corruptos y de los malosos de la política. Estará siempre al lado de los buenos…ES TODO.

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