Sobre el patrimonio cultural de Chiapas

Enrique Hidalgo Mellanes /ASICh

Marco Antonio Orozco Zuarth, autor del libro Patrimonio cultural y natural de Chiapas (Laurosse, 2013), durante más de veinte años de experiencia reflexionado sobre las pertenencias, identidades y adscripciones de los chipanecos.
El libro se ubica en los lineamientos de la UNESCO sobre el patrimonio cultural propuestos por la Conferencia Mundial de la UNESCO celebrada en México en el año 1982. El Patrimonio Cultural de un pueblo comprende las obras de sus artistas, arquitectos, músicos, escritores y sabios, así como las creaciones anónimas, surgidas del alma popular, y el conjunto de valores que dan sentido a la vida, es decir, las obras materiales y no materiales que expresan la creatividad de ese pueblo; la lengua, los ritos, las creencias, los lugares y monumentos históricos, la literatura, las obras de arte y los archivos y bibliotecas.
Por extensión, el presente comentario divide en tres secciones: para el público en general, los docentes y alumnos. Debo indicar que solo son línea de seguimientos para la profundización temática.
Para el público en general.
El libro Patrimonio cultural y natural de Chiapas es un documento de difusión cultural, una síntesis de lo que se percibe como lo natural en el contraste de la intervención de las sociedades en ésta para construir cultura.
El investigador delimita lo que es y no es patrimonio. Son las intervenciones de las sociedades quienes deciden lo que para ellas y ellos son signos, síntomas y evidencias de pertenencia y adscripción.
Es una guía general para quien llega por primera vez a Chiapas. Incluso puede pensarse como un texto de geografía regional y de acercamientos etnográficos. Tiene el aval de una empresa editorial llamada Larousse. Esto le permite distribuirse en distintos escenarios y a la vez forma parte del catálogo de publicaciones.
La primera edición se imprimió en agosto de 2013. Esto significa que el libro se ubica en proceso de distribución e ignoro si ya llegó a las manos de los docentes y alumnos.
Para los docentes.
La página uno dice “Libro de texto para educación secundaria”. Por lo tanto, la publicación se inscribe o debe inscribirse dentro de las propuestas de la Reforma Integral de la Educación Básica en la asignatura estatal.
Consta de cinco bloques. Se encontraran varias actividades sugeridas por el autor pero es el docentes en su contexto real donde deberá aplicar los conocimientos escritos o bien construir otros nuevos. Si son nuevos contenidos creo que el docente deberá dialogar con el autor del libro que ahora nos reúne.
El docente debe revisar los temas propuestos en relación con los aprendizajes esperados y en consecuencia con los contenidos para que se cumplan las llamadas competencias. O mejor dicho, para que el docente sea el acompañante en las investigaciones académicas y comunitarias de los educandos.
En mi opinión, el profesor deberá convertirse en fenomenólogo de la cultura para que pueda intervenir en el pensamiento de los alumnos. Posiblemente el docente tendrá varios problemas cognitivos al confrontar las actividades ante el proyecto final de cada bloque. Ese conflicto se resuelve con la experiencia lectora del docente. Pero de eso ya habrá reportes posteriores que no me compete a mí mencionarlos.
Me pregunto. Si hay una asignatura estatal ¿la Secretaría de Educación ya capacitó a los docentes en servicio para la utilización de este libro considerando que es una herramienta para articular el pensamiento escolar?
Por extensión, el libro Patrimonio cultural y naturales, de Marco Antonio Orozco Zuart debe presentarlo ante la comunidad académica de la Escuela Normal Superior de Chiapas donde se están formando los futuros Licenciados (as) en Educación Secundaria para que opinen sobre las necesidades epistémicas en el aula y en las comunidades donde realizan sus prácticas educativas.
Para los alumnos.
El libro es novedoso considerando que lo escrito y publicado es síntesis de muchas investigaciones. No se puede pensar en libros concluidos porque estos son producto de la cultura dinámica, en constante modificación.
Los alumnos tienen la posibilidad de reconfigurar sus cotidianidades desde la visualidad, la oralidad, las habilidades lectoras y reflexivas. Posiblemente el libro Patrimonio cultural y natural de Chiapas, de Marco Antonio Orozco Zuarth, motive a varios educandos hacia la internalización de los saberes, conocimientos e investigaciones sobre lo que se tiene en Chiapas como patrimonio.
Para concluir indico lo siguiente:
El docente no está separado del territorio en donde labora. Es autoridad en el conocimiento local y estatal. Las comunidades al aceptar la presencia de un docente se apropian y lo adscriben como integrante de las familias. Por lo tanto, el docente se puede concebir como patrimonio cultural comunitario.
Las fiestas patronales son escenarios de las creencias aludidos en el libro. Supongo que la segunda edición podría ampliarse hacia las relaciones entre lo mítico y la relación de la naturaleza. Así también nombrar a las otras variantes del cristianismo y de las relaciones, digamos, alternas quienes conviven en Chiapas. ASICh

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