Alejandro Alvarez /ASICh
Habitantes de la delegación Terán de Tuxtla Gutiérrez han solicitado la intervención de las autoridades municipales, para poner orden y devolverles la tranquilidad en sus hogares y la seguridad de sus hijos, que han perdido con dos cantinas clandestinas que vienen operando en la zona. Mediante un documento dirigido al presidente municipal Jaime Valls Esponda, Guillermo de Jesús Salinas Castañón, María del Carmen Castañón Almira Nayeli Hernández, Guillermo Pérez Hernández, María Luisa Pérez Molina, Luvia Vázquez Díaz, Sara Morales Ruiz, Tomás Molina Hernández, Rosa Isela Ríos Escobar y Gabriela Ríos, exponen la situación difícil que viven por esas dos cantinas.
Aseguran que en la tercera avenida sur, entre calle central y primera oriente, en una casa de color azul sin número funciona una de las cantinas clandestinas y a la vuelta, es decir en la primera oriente sur, entre tercera y cuarta sur, funciona la otra.
Explican que ambas cantinas funcionan las 24 horas del día, con música a alto volumen, desde las seis o siete de la mañana hasta las madrugadas durante toda la semana.
Sostienen que es insoportable la situación que viven, y sobre todo que no es justo que como trabajadores se vayan desvelados a cumplir con sus labores, lo igual que sus hijos a la escuela, debido a que no pueden conciliar el sueño con tanto ruido.
En tanto, constantemente se suscitan peleas callejeras a muerte inclusive, lo que pone en riesgo la integridad física de las familias de la zona, principalmente la de los niños que naturalmente quieren jugar en la banqueta.
Por si fuera poco, exponen que tienen que lidiar con los borrachos que salen de esas cantinas y buscan hacer sus necesidades fisiológicas en las banquetas de sus casas o sobre sus vehículos estacionados, por lo que en repetidas ocasiones han llamado a la policía. ASICh
