VERDE.
Hace más de 15 años conocí un joven, alto, delgado, desaliñado, originario de Cacahoatán, Chiapas.
Si no estoy mal de mí “CPU”, me refiero a mi memoria personal “mía de mí”; que ha sobrevivido caprichosamente a los ataques de infinidad de virus, profesionales hacker y malware mal intencionados; recuerdo haber conocido a Amhet Rivera en uno de los muchos talleres que impartía Marco Aurelio Carballo (DEP), reconocido periodista, autor de la columna “Turbo crónicas” publicada en varios medios.
Pese a la juventud de Amhet, tendría quizás unos 23 años en ese entonces, llegue a admirar su gran talento y amplio conocimiento sobre autores y personajes de libros y todos esos rollos de la gramática española y del arte en sus distintas manifestaciones que aún no termino de entender y me declaro ignorante en ese tema, desde luego comparado con él.
Amhet había creado “En suma”, un periódico local, al cual me invito a colaborar con mi columna, éramos algo así como socios “él se llevaba el 100 por ciento de la negociación que realizaba con mis comentarios y yo el otro 100 por ciento de la investigación y texto”… ¡una sociedad casi perfecta!
Pues bien, de ahí nació nuestra singular amistad.
Tiempo después me presento con Adoniran Lázaro Gamboa y Félix Juan Pereyra (nos decimos primos por la coincidencia en el apellido “Juan”), principales cabecillas del grupo en gestación quienes pretendían realizar su primer evento con un proyecto que pareciera haber salido de mentes mariguanadas y alcoholizadas ya que abarcaban la participación y sedes de Huixtla, Tuzantan, Huehuetan, Tapachula, Tuxtla Chico y Cacahoatán; desde luego necesitaban publicidad y de gratis, bajo estas condiciones no les quedo más que otorgarme el “grato privilegio” de tener la primicia de su “descabellada” idea y convertirme en cómplice.
Cuatro locos unieron su imaginación para concebir con mucho amor y demasiado entusiasmo al que di por llamar, no con desprecio o un insulto: “mal parido” Grupo Cultural Independiente “Bastón de San Pedro”.
Me estoy imaginando a Félix leyendo este texto y riendo a carcajadas, de inmediato tomar su celular para llamarme sin dejar de reír: “Gracias primo… jajajajajaja… ta´chingon este pinche comentario… jajajajajajaja”.
Mientras Adoniran Lázaro, con su cuerpo moreno y robusto, poniendo su carota redonda y seria, apenas esbozando una sonrisa como queriendo venderla y fastidiado de no encontrar quien la compre, no lo queda más que exclamar: “Pu… ma… ese pen… del Exal y sus ma…”
El tercero que recuerdo de aquel entonces, un chamaquito entelerido quizás de unos 12 o 14 años, al menos era lo que aparentaba por lo descriadito, me refiero a Sandro Torres, su primera pintura que conocí, pareciera que había sido pintada con brocha de 4 pulgadas… ¡pero era un hermoso cuadros de pintura abstracta que lucía con orgullo montada en un caballete hecho de palos de escoba y madera reciclable de distintos tamaños!
Sandro recorrió varios lugares exhibiendo con mucho orgullo su bellísima pintura.
Amhet, el grandote de Amhet, lo veo sonreír mostrando sus dientes de mazorca de maíz y esbozando alguna frase que solo personas “leidás” puedan entender o simplemente soltando alguna palabrota de esas que anda siempre en la boca.
Posteriormente conocí a Salvador “chava” Ventura de Cacahoatán, escritor y poeta (de este no comento nada porque “trai´pistola en el cinto”. Daniel Garcia, aunque de trabajo humilde pero honrado es un gran escritor y conoce mucho de la gramática, una pinche seriedad que muestra en su rostro que un cadáver “cadavérico” es más simpático y cai´bien que el gran Daniel que no dan ganas ni de saludarlo, pero nunca te arrepentirás de haberlo conocido. Angélica Rirams, gordita, morenita, risueña; cuenta con la licenciatura de lengua y literatura, incansable promotora cultural de literatura infantil y juvenil. Rodolfo Girón “piji”, flaco, chaparro, desaliñado y ¡bolo! a quien acabo de saludar en zócalo de la ciudad de Tuxtla 3.
Gutiérrez, que por ciento, no sé si ya le entro a la moda de cambio de sexo, pero observe algunos modales muy “refinados”, pero eso sí, muy intelectual, ganador de varios premios nacionales e internacionales. Balam Rodrigo o Rodrigo Balam, originario de Villa Comaltitlán, Chiapas, no recuerdo quien de los amigos de este grupo me presento, acababa de recibir su primer premio a nivel estatal en poesía por lo que había que motivarlo y dar a conocer que en nuestro estado también hay talento, por lo que fui el primer periodista que lo entrevisto (posteriormente ha ganado infinidad de premios que avalan su talento natural); tiene varios años que no se de él, espero siga siendo aquel jovenzuelo sencillo y que el éxito no lo haya mareado.
AMARILLO.
Estos son algunos de aquellos jóvenes que a través del tiempo se han convertido en exitosos y reconocidos escritores, poetas, pintores, escultores… la mayoría se han presentado en infinidad de eventos culturales nacionales como internacionales, no puedo más que agradecer a Dios por darme la oportunidad y la primicia de haberlos conocido y escribir de ellos con mi más respetable admiración, aprecio y cariño para ese puñado de “locos” que hoy son un ejemplo para las nuevas generaciones.
A través de mi columna quiero que sepan que conservo sus primeros libros como si fueran mi mayor tesoro. El recuerdo y el orgullo de la amistad y confianza de todos ustedes.
ROJO.
¡Cabrones, paga me hubieran dado! Jajjajajajaajjaj… a ver si ahora que ya tienen me piden mi número de cuenta pero “diuna´ves” les digo OXXO solo recibe tres depósitos al día de 5 mil pesos cada uno, pero pueden llevar más lana por aquello que ya reciba mayor cantidad.
Me despido con un fragmento del IX poema de Amhet Rivera:
Apenas si he aprendido
a querer y tú quieres
que haga el amor.
En tertulias inesperadas —en un cafetín
del centro—, se descubrió que el amor no se hace,
porque Dios se nos adelantó
y lo hizo primero; el amor sin sexo.
El amor se hizo antes
de costillas y culebras
y manzanas,
se hizo con sustancia sempiterna y no tiene
principio. Nunca acaba.
El amor es la “a” y la “z”; el llanto
inconsolable y la risa breve,
el “sí” que vivifica
y el “no” que extingue y amortaja.
El amor es el aceite
de las vírgenes y el genio
de la rarísima lámpara.
El amor es el ojo del sordo y el tímpano del ciego
(ambos mal hayan lo que desconocen
y dejan de admirar lo hermoso que poseen)
¡Quiero ojos de sordo para no verte!
y tímpano de ciego para
no escucharte. Tú, hembra de labios
y manzanas,
eres el amor palpable y perecedero.
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Chiapas-México.
