Exal Baltazar Juan Ávila
Se incrementa el índice delictivo en Cacahoatàn.
Verde. Ante los últimos acontecimientos delictivos ocurridos en el municipio de Cacahoatàn, tal pareciera que lo único que se necesita es alguien que tenga los conocimientos necesarios sobre estrategias militares o de lucha contra la delincuencia organizada para poder terminar con esa plaga que está sentando sus bases en la tranquila villa de las hortensias.
Es loable reconocer que el alcalde, Uriel Isaí Pérez Mérida, tiene dentro de sus más cercanos colaboradores a gente con mucha capacidad de poder sacar adelante a esta localidad y librarla de las bandas delictivas, uno de ellos podría ser el mismo director de Protección Civil, Armando Rosas Morell, quien junto con personal a su cargo son los primeros en acudir al llamado del 066 y hacerse presente en el lugar de los hechos.
Otro de los que conocen muy bien cómo combatir la delincuencia, dice la vos populis cacahoateca, es Alejandro Sánchez Barrera, policía federal de carrera, abogado, 19 años de servidor público, 14 años en la Procuraduría General de la Republica, con amplia experiencia en este ámbito a quien recuerdan que durante el periodo (por más de 4 años) en el cual estuvo a cargo de la seguridad de ese municipio, el índice delictivo disminuyo además del acercamiento con la gente con lo que logro que la gente viera al policía como un amigo y no como un represor.
Amarillo. El presidente Uriel Pérez Mérida, tiene “madera de donde cortar” y evitar el crecimiento de la delincuencia que ya cobro dos vidas.
Tal pareciera que Cacahoatànestá siendo receptora de todas las maldiciones y profecías del 2012.
Una vez más, esta columna pone en alerta amarilla de lo que podría continuar sucediendo en ese municipio con el reciente nombramiento de Jaime Padilla Barrientos… ¡la historia continuara!
Rojo. Como recordaremos a Miguel Rojas lo señala el pueblo de estar involucrado en la serie de atracos y secuestros que en últimas fechas se venían suscitando, mismos que dimos a conocer en tiempo y forma por este medio.
En una de nuestras investigaciones, recogimos la denuncia de Carlos Brender López, en la que manifestaba que el pasado miércoles 28 de noviembre, su esposa Gabriela Salas Hernández traía en brazos a su menor hijo de escasos 2 años de edad a quien trato de secuestrar un sujeto a quien conocen únicamente como Macario “N” que se desempeña como radiotécnico en el mismo municipio, portando un arma tipo escuadra con la cual amenazo y golpeo a Gabriela y a su menor hijo, interviniendo de inmediato Carlos que por casualidad pasaba por la misma arteria, desarmando al individuo con un golpe en la cara quien opto por huir a bordo de una motocicleta. El arma fue entregada al director de Seguridad Pública Municipal, Miguel Rojas, siendo detenido horas después Macario y remitido a los separos de la policía municipal, por explicación del director, a Macario se le detuvo por faltas administrativas ya que ellos son preventivos únicamente por lo que lo máximo que podría tenerlo en la cárcel eran 72 horas, recomendándoles pusieran su denuncia ante el M.P. esa misma noche, sin embargo al presentarse ante esta dependencia, no había nadie quien los atendiera, por lo que tuvieron que hacer su querella al día siguiente a temprana hora, enterándose de que al radiotécnico lo habían dejado en libertad a pesar de encontrarse en estado de ebriedad previo pago de 10 mil pesos.
Ese mismo día el abogado Manuel de León Sánchez, denunciaba otro robo ocurrido en la casa de su madre ubicada en la 6ª. avenida norte y 11ª. calle poniente en la misma localidad cuyos ladrones se llevaron una televisión, un dvd, alhajas, dinero en efectivo entre otras cosas de valor, por lo que también manifestó su inconformidad en contra de la policía municipal.
Al día siguiente de esos hechos, jueves 29, al medio día, en la misma zona en la que se han cometido la mayoría de los delitos y que se encuentra en pleno centro de Cacahoatàn, fueron ultimados a balazos dos personas identificadas con los nombres de Noé Sabino Velásquez Ruiz de 32 años y Resalió Velázquez Roblero de 59 años de edad, originarios de Ahuacatlàn.
Cacahoatàn, un municipio que se está poniendo al rojo vivo en cuestión de inseguridad y ahora como los pañales desechables… ¡reforzados!
Denuncias y comentarios: exalbja64@hotmail.com Cel. 962 10 80 934.
